WASHINGTON.— La versión del Senado del proyecto de ley de recortes impositivos propuesto por el presidente Donald Trump costaría en promedio u$s 560 al 20% más pobre de los contribuyentes al año, mientras que otorgaría un beneficio medio de u$s 6.055 a quienes se encuentran en el extremo superior de la escala de ingresos.
Ese análisis, realizado por economistas del Budget Lab de la Universidad de Yale, refuerza las críticas demócratas de que el proyecto le quita dinero a los trabajadores pobres para financiar recortes de impuestos a los más ricos.
La distribución desigual de los costos y beneficios de la ley se debe a una combinación de cambios en materia de impuestos y gasto público.
Mientras que los contribuyentes más pobres son los más afectados por los recortes a programas como Medicaid y el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), los de mayores ingresos se beneficiarían con reducciones en las tasas del impuesto a las ganancias y una ampliación de las deducciones estatales y locales.
Una propuesta del senador republicano Rick Scott, de Florida, implicaría recortes aún más profundos a Medicaid. Sin embargo, el Budget Lab —un centro de investigación de políticas públicas no partidista— señala que, según estudios económicos, un poco más de la mitad del impacto de los cambios en este programa de salud financiado por los gobiernos federal y estatales recaería sobre los prestadores, y no directamente sobre los beneficiarios.
Además, el análisis asume que los estados asumirán parte del costo de los programas de protección social, reemplazando alrededor del 1% del ingreso perdido por las familias más pobres.
Esa propuesta podría sumarse al texto final si el Senado la aprueba durante la sesión de votación en curso. Los senadores están en la etapa final del proceso para aprobar la ley fiscal de Trump, con el objetivo de enviarla al presidente antes del 4 de julio.
El análisis excluye el impacto de los aranceles, que algunos negociadores del Senado han planteado como posible fuente de financiamiento para los recortes fiscales. El Budget Lab advirtió que el proyecto sería aún más regresivo si se incorporaran dichos aranceles.

