WAL STREET.— La fabricante surcoreana de semiconductores SK Hynix concretará esta semana una oferta pública de acciones (IPO) en Estados Unidos por aproximadamente u$s 29.000 millones, una operación que podría convertirse en la mayor salida a bolsa de una empresa extranjera en la historia del mercado estadounidense.
Más que una búsqueda de financiamiento, la compañía apunta a posicionarse en el segmento más demandado por los inversores globales: los chips de memoria utilizados para aplicaciones de inteligencia artificial (IA).
La empresa, uno de los principales fabricantes mundiales de memorias de alto ancho de banda (HBM), busca mejorar su valoración bursátil acercándose a los múltiplos que hoy obtiene su competidor estadounidense Micron Technology, en un contexto donde las compañías vinculadas a centros de datos e inteligencia artificial lideran las ganancias en Wall Street.
Acceso directo para los inversores estadounidenses
Hasta ahora, invertir en SK Hynix resultaba complejo para la mayoría de los inversores de Estados Unidos.
Quienes querían comprar acciones debían operar directamente en la Bolsa de Corea —con diferencias horarias y mayores dificultades operativas— o recurrir a ADR no patrocinados negociados en el mercado OTC, instrumentos con escasa liquidez y un desempeño inferior al de las acciones originales.
La cotización en el Nasdaq, prevista para el 10 de julio, busca eliminar esas barreras y ofrecer una vía directa para que los inversores estadounidenses accedan a uno de los principales beneficiarios del ciclo de inversión en inteligencia artificial.
«Esta oferta apunta a inversores que hoy no tienen acceso al mercado accionario coreano. La cotización en Nasdaq ofrece una exposición directa y sin fricciones a uno de los mejores vehículos para capturar el crecimiento del mercado de memorias para IA», señaló Di Zhou, portfolio manager de Thornburg Investment Management.
Una valuación por debajo de Micron
Uno de los principales objetivos de la operación es reducir el descuento con el que cotiza frente a Micron.
Actualmente, SK Hynix opera a unas 6,2 veces las ganancias estimadas para los próximos 12 meses, mientras que Micron cotiza en torno a 7 veces, aunque semanas atrás llegó a superar las 11 veces utilidades proyectadas antes de la reciente corrección de sus acciones.
Para muchos analistas, acceder al mercado estadounidense podría cerrar parte de esa brecha de valoración gracias a una mayor liquidez, una base de inversores más amplia y una eventual incorporación a índices bursátiles como el Nasdaq 100.
Ese ingreso abriría automáticamente la puerta a compras por parte de fondos indexados y ETF pasivos. Uno de los principales beneficiarios sería el Invesco QQQ Trust, que replica el Nasdaq 100 y administra cerca de u$s 482.000 millones.
El boom de las memorias para inteligencia artificial
El auge de la inteligencia artificial disparó la demanda de memorias HBM, un componente esencial para los aceleradores de IA utilizados por gigantes tecnológicos como Alphabet y Microsoft.
Ese fenómeno impulsó una extraordinaria revalorización de todo el sector.
En los últimos doce meses, tanto las acciones de SK Hynix como las de Micron avanzaron cerca de 700%, llevando la capitalización bursátil de ambas compañías por encima del billón de dólares.
La suba también se extendió al resto del segmento:
- Sandisk acumula un alza del 3.676% en doce meses.
- Western Digital gana 719%.
- Seagate Technology avanza 449%.
- El índice Philadelphia Semiconductor sube 125% en el mismo período y acaba de registrar el mejor trimestre de su historia.
El riesgo de una burbuja tecnológica
Pese al entusiasmo del mercado, algunos inversores comienzan a advertir sobre posibles excesos de valuación.
Gran parte de la demanda de memorias proviene del fuerte gasto en infraestructura de inteligencia artificial realizado por las grandes tecnológicas, muchas de las cuales comenzaron a financiar esas inversiones recurriendo crecientemente a los mercados de deuda y acciones, en lugar de utilizar exclusivamente su caja.
Si ese ciclo de inversiones se desacelera, el impacto sobre toda la cadena de proveedores podría ser significativo.
«Existe el riesgo de estar entrando en una burbuja especulativa. Hay que ser muy cuidadoso con inversiones que ya subieron tanto», advirtió Ed O’Gorman, CEO de River Wealth Advisors.
Proyecciones de fuerte crecimiento
Las expectativas financieras siguen siendo muy favorables para la compañía.
Las estimaciones de mercado proyectan que SK Hynix obtendrá en 2026 un beneficio neto de 221 billones de wones (unos u$s 144.000 millones), un crecimiento del 415% respecto del año anterior.
Los ingresos alcanzarían 355 billones de wones (aproximadamente u$s 231.000 millones), un incremento del 265% interanual.
En paralelo, la empresa planea invertir cientos de miles de millones de dólares en nuevas plantas de producción en Corea del Sur para ampliar su capacidad de fabricación, una estrategia similar a la que desarrolla su competidor Samsung Electronics.
Más liquidez y oportunidades de arbitraje
La cotización en Nasdaq también abriría nuevas oportunidades para fondos de cobertura especializados en arbitraje.
Estos inversores buscarán aprovechar eventuales diferencias de precio entre los ADR estadounidenses y las acciones negociadas en Seúl, una estrategia ya utilizada en el pasado con compañías como Alibaba y Taiwan Semiconductor.
No obstante, aún resta conocer si los ADR serán plenamente convertibles en acciones locales, un aspecto clave que determinará si ambos instrumentos mantienen precios alineados o si aparece una prima permanente para la cotización en Estados Unidos.
Pese a esas incertidumbres, el consenso entre los analistas es que la operación atraerá una fuerte demanda.
«Será una de las ofertas más calientes del año. Habrá que dejar que empiece a cotizar para ver cómo responde el mercado», resumió Daniel Morgan, gestor de Synovus Trust.

