WASHINGTON.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su confianza en que pronto podría alcanzarse un acuerdo para poner fin a la guerra con Irán y señaló que el grupo libanés Hezbollah, respaldado por Teherán, debería apoyar una tregua de 10 días impulsada por Estados Unidos entre Líbano e Israel.
Trump afirmó que es posible extender el actual alto el fuego de dos semanas con Irán, aunque consideró que tal vez no sea necesario. “Vamos a ver qué pasa. Pero creo que estamos muy cerca de lograr un acuerdo con Irán”, dijo a periodistas. Agregó que, si se firma un pacto en Islamabad, capital de Pakistán, podría viajar allí para la ocasión.
El conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciado el 28 de febrero, dejó miles de muertos y generó rechazo dentro de EE.UU., convirtiéndose en un problema político para Trump a pocos meses de unas elecciones legislativas clave.
La guerra provocó el mayor shock en los precios del petróleo de la historia reciente. El Fondo Monetario Internacional recortó sus previsiones para la economía global y advirtió que un conflicto prolongado podría llevarla al borde de la recesión. En ese contexto, los ministros de Finanzas del G7 señalaron la necesidad urgente de alcanzar una paz duradera para limitar los costos económicos.
Una fuente pakistaní involucrada en la mediación indicó que hubo avances en negociaciones indirectas entre Washington y Teherán, y que una próxima reunión podría derivar en la firma de un memorando de entendimiento, seguido por un acuerdo integral en un plazo de 60 días.
“Ambas partes están de acuerdo en principio. Los detalles técnicos vendrán después”, señaló la fuente bajo condición de anonimato.
Otro informante diplomático indicó que el principal mediador pakistaní, el jefe del Ejército Asim Munir, mantuvo conversaciones en Teherán desde el miércoles y logró avances en puntos sensibles, como el programa nuclear iraní. Estados Unidos propuso suspender toda actividad nuclear de Irán por 20 años, mientras que Teherán planteó un plazo de entre tres y cinco años.
Irán exige el levantamiento de sanciones internacionales, mientras que Washington insiste en que el uranio altamente enriquecido sea retirado del país. Fuentes iraníes señalaron que hay señales de compromiso en ese punto, con la posibilidad de exportar parte de ese material.
Los precios del crudo bajaron el viernes y las bolsas asiáticas se encaminan a su segunda semana consecutiva de subas, impulsadas por el optimismo de que el conflicto en Medio Oriente podría acercarse a su fin.
El Brent cayó a u$s 98,53 por barril, mientras que el WTI descendió a u$s 93,59, recortando las ganancias de la sesión anterior.
Sin embargo, el estrecho de Ormuz —clave para cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas— sigue prácticamente cerrado. Irán restringió el paso de buques y Estados Unidos impuso un bloqueo a embarcaciones que entran o salen de puertos iraníes, lo que podría impedir la exportación de unos 2 millones de barriles diarios hacia China, su principal comprador.
En Beirut se escucharon disparos de celebración tras el inicio de la tregua. Trump indicó que habló con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y con el presidente libanés, Joseph Aoun, y que planea invitarlos a la Casa Blanca para avanzar en negociaciones.
El conflicto entre Israel y Hezbollah se reactivó a partir de la guerra con Irán. Hezbollah abrió fuego el 2 de marzo en apoyo a Teherán, lo que derivó en una ofensiva israelí en Líbano que dejó unos 2.000 muertos.
Mientras tanto, desplazados por la guerra comenzaron a regresar a sus hogares en Líbano, aunque muchos encontraron destrucción total. Algunos decidieron quedarse, mientras que otros optaron por retirarse nuevamente ante la incertidumbre sobre la fragilidad del alto el fuego.

