WASHINGTON.— Donald Trump declaró, tras su llamada telefónica del lunes con el presidente Vladímir Putin, que Rusia y Ucrania comenzarán de inmediato negociaciones para un alto el fuego.
Sin embargo, el Kremlin advirtió que el proceso llevará tiempo, y el presidente estadounidense señaló que aún no está dispuesto a sumarse a Europa con nuevas sanciones para presionar a Moscú.
En una publicación en redes sociales, Trump afirmó haber transmitido el plan al presidente ucraniano Volodímir Zelenski y a los líderes de la Unión Europea, Francia, Italia, Alemania y Finlandia en una llamada grupal posterior a su conversación con el mandatario ruso.
“Rusia y Ucrania comenzarán de inmediato negociaciones hacia un alto el fuego y, más importante aún, hacia el FIN de la guerra”, dijo Trump, y añadió más tarde desde la Casa Blanca que cree que “se están logrando algunos avances”.
Putin agradeció a Trump por apoyar la reanudación de conversaciones directas entre Moscú y Kiev, tras la reunión que ambas partes mantuvieron la semana pasada en Turquía, su primer encuentro cara a cara desde marzo de 2022. Pero después de la llamada del lunes, se limitó a decir que los esfuerzos estaban “en términos generales en la dirección correcta”.
“Hemos acordado con el presidente de Estados Unidos que Rusia propondrá y está dispuesta a trabajar con Ucrania en un memorando sobre un posible acuerdo de paz futuro”, declaró Putin a periodistas cerca del balneario de Sochi, en el mar Negro.
Aunque las señales de que Ucrania y Rusia seguirán en contacto directo reflejan cierto progreso tras más de tres años de guerra, la intensa actividad diplomática del lunes volvió a decepcionar las expectativas de un avance decisivo.
Los líderes europeos decidieron aumentar la presión sobre Rusia con nuevas sanciones tras ser informados por Trump sobre su conversación con Putin, afirmó el canciller alemán Friedrich Merz en una publicación en X el lunes por la noche.
Trump no pareció dispuesto a sumarse a esa medida. Consultado sobre por qué no impuso sanciones adicionales para forzar a Moscú a alcanzar un acuerdo de paz, como había amenazado, respondió: “Bueno, porque creo que hay una posibilidad de lograr algo, y si haces eso [sancionar], también puedes empeorar mucho las cosas. Pero puede llegar el momento en que eso ocurra”.
Trump señaló que “hay algunos egos grandes involucrados”. Sin avances concretos, advirtió: “Simplemente me voy a retirar”, repitiendo que podría abandonar el proceso. “Esta no es mi guerra”, sentenció.
Los líderes europeos y Ucrania han exigido a Rusia acordar un alto el fuego inmediato, y Trump se ha centrado en lograr que Putin acepte una tregua de 30 días. El mandatario ruso se ha resistido, insistiendo en que primero deben cumplirse ciertas condiciones.
El asesor del Kremlin Yuri Ushakov afirmó que Trump y Putin no discutieron un calendario para un alto el fuego, pero sí abordaron un posible canje de prisioneros: nueve rusos por nueve estadounidenses. Señaló que el presidente de EE. UU. calificó de “impresionantes” las perspectivas de las relaciones entre Moscú y Washington.
Las agencias estatales rusas citaron al portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, diciendo que Moscú y Kiev enfrentan “contactos complejos” para redactar un texto común sobre un memorando de paz y alto el fuego.
“No hay plazos, ni puede haberlos. Está claro que todos quieren hacerlo lo más rápido posible, pero, por supuesto, el diablo está en los detalles”, dijo Peskov, citado por la agencia RIA.
El ex primer ministro sueco Carl Bildt aseguró en X que la llamada con Trump fue “sin duda una victoria para Putin”.

