WASHINGTON.- El presidente Donald Trump anunció este miércoles que Apple invertirá otros US$100.000 millones en Estados Unidos, una medida que podría ayudar a la compañía a esquivar posibles aranceles sobre los iPhones.
Con este compromiso, la inversión total de Apple en el país asciende a US$600.000 millones en los próximos cuatro años. A comienzos de este año, la empresa ya había anunciado una inversión de US$500.000 millones y la contratación de 20.000 trabajadores en ese período. El nuevo anuncio se centra en expandir la cadena de suministro y la capacidad de manufactura avanzada de Apple en EE.UU., aunque aún no cumple con la exigencia de Trump de fabricar iPhones dentro del país.
«Empresas como Apple están regresando a casa. Todas están regresando», dijo Trump a los periodistas en el Despacho Oval, minutos después de que el CEO de Apple, Tim Cook, le obsequiara un recuerdo fabricado en EE.UU. con una base de oro de 24 quilates.
«Este es un paso importante hacia el objetivo final de garantizar que los iPhones que se venden en América también se fabriquen en América», agregó Trump.
Consultado sobre si Apple podría eventualmente fabricar iPhones completos en EE.UU., Cook explicó que muchos componentes como semiconductores, vidrio y los módulos de Face ID ya se producen localmente, pero señaló que el ensamblaje final «seguirá siendo en el extranjero por un tiempo».
Aunque la inversión anunciada es significativa, los analistas indican que los montos están en línea con los patrones habituales de gasto de Apple y reflejan compromisos similares hechos tanto durante la administración Biden como en el primer mandato de Trump.
En mayo, Trump había amenazado a Apple con aplicar un arancel del 25% a productos fabricados en el extranjero, revirtiendo su política anterior que eximía a smartphones, computadoras y otros electrónicos de rondas arancelarias contra importaciones chinas. Ese intento de reformar el comercio global mediante aranceles le costó a Apple US$800 millones solo en el segundo trimestre.
«Hoy es un buen paso en la dirección correcta para Apple, y ayuda a mejorar su relación con Trump, luego de meses de tensión percibida entre la Casa Blanca y Apple», dijo Daniel Ives, analista de Wedbush Securities.
«Una solución inteligente»
Apple tiene un historial mixto en cuanto al cumplimiento de promesas de inversión.
Por ejemplo, en 2019 Cook recorrió junto a Trump una fábrica en Texas presentada como nueva instalación de manufactura. Pero la planta ya producía computadoras Apple desde 2013, y desde entonces esa producción fue trasladada a Tailandia.
La compañía sigue fabricando la mayoría de sus productos —incluidos iPhones e iPads— en Asia, principalmente en China, aunque en los últimos años ha diversificado parte de su producción hacia Vietnam, Tailandia e India.
Pese a la presión política, los analistas coinciden en que fabricar iPhones en EE.UU. no es realista, debido a los altos costos laborales y la complejidad de la cadena de suministro global.
«El anuncio es una solución astuta a la exigencia del presidente de que Apple fabrique todos los iPhones en EE.UU.», opinó Nancy Tengler, CEO y CIO de Laffer Tengler Investments, firma que posee acciones de Apple.
Entre los socios estratégicos del nuevo esfuerzo de inversión de Apple en EE.UU. se encuentran:
El fabricante de vidrio especializado Corning
El proveedor de equipos de fabricación de semiconductores Applied Materials
Y los fabricantes de chips Texas Instruments, GlobalFoundries, Broadcom y Samsung
Apple indicó que Samsung proveerá chips desde su planta en Texas para varios de sus productos, incluidos los iPhones, mientras que GlobalWafers suministrará obleas de silicio de 300 mm también desde su fábrica texana.
Las acciones de Apple cerraron con una suba del 5% este miércoles. Los papeles de Corning subieron casi 4% en operaciones posteriores al cierre, mientras que Applied Materials ganó cerca de 2%.

