WASHINGTON.- El presidente informó al Congreso que debido a restricciones presupuestarias ha cancelado los aumentos salariales a la mayoría de los empleados civiles del sector federal, previstos para enero. Sin embargo, los empleados todavía podrían recibir un pequeño incremento si se aprueba una propuesta que es considerada por los legisladores.
El presidente norteamericano aseguró que no otorgaría el incremento general de 2,1% para la mayoría de los empleados así como aumentos locales separados de 25,7% en promedio.
El mandatario cuestionó el costo “considerable” que representan los trabajadores federales para justificar su rechazo al aumento salarial, y propuso que la paga de estos empleados se base en su “desempeño” y se cree una estructura en la que se reclute, retenga y recompense a los empleados “federales de alto rendimiento y a aquellos con habilidades críticas”.
Este fin de semana se celebra en Estados Unidos el Día del Trabajo, motivo por el cual el mandatario hizo el anuncio antes del fin de semana.
Por otra parte, los demócratas censuraron inmediatamente la medida y la atribuyeron a los recortes de impuestos que Trump decretó en diciembre. Esta ley desencadenó la caída considerable de los impuestos a empresas y a los estadounidenses más ricos, y los redujo en forma más modesta a individuos y familias de ingresos medios.

