WASHINGTON.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejó en claro a su par argentino, Javier Milei, que cualquier actividad militar china en territorio argentino no sería bien recibida en Washington.
Los dos mandatarios se reunieron este martes en la Casa Blanca, luego de que el jefe de Finanzas de Trump prometiera un amplio respaldo para apuntalar la debilitada moneda argentina y apoyar a la economía en general, con el objetivo de fortalecer al libertario Milei antes de las elecciones legislativas clave de este mes.
“Pueden hacer algo de comercio, pero ciertamente no deberían ir más allá de eso”, dijo Trump, sentado frente a Milei, en alusión a los vínculos de Argentina con el gigante asiático. “Y desde luego no deberían hacer nada relacionado con lo militar junto a China; si eso estuviera ocurriendo, me molestaría mucho”.
Los comentarios de Trump sobre la actividad china en Argentina se produjeron durante el mismo encuentro en el que insistió en que Milei deberá tener un buen desempeño en las elecciones del 26 de octubre para acceder a una línea de swap por 20.000 millones de dólares, algo que el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, ya había dicho que estaba cerrado la semana pasada. Las declaraciones provocaron una caída de los bonos soberanos argentinos el martes por la tarde.
Tras las palabras iniciales de ambos líderes, Milei no volvió a hablar, mientras Trump respondía las preguntas de los periodistas.
Bessent aclaró luego que el respaldo financiero de Estados Unidos a Argentina no depende de que el gobierno de Milei ponga fin al acuerdo de 18.000 millones de dólares con el Banco Central de China. “Me refería más a puertos, bases militares o instalaciones de observación que se han creado en Argentina”, explicó Bessent.
Sus comentarios apuntaron directamente al centro de observación espacial que China tiene en la Patagonia argentina, y se suman a declaraciones previas en las que aseguró que Milei está “comprometido a sacar a China de Argentina”. El fin de semana pasado, la embajada china en Buenos Aires respondió duramente, acusando a Bessent de “acosar” a los países latinoamericanos y de promover una “mentalidad de Guerra Fría”.
Durante su exitosa campaña presidencial hace dos años, Milei llegó a sugerir que se opondría a cualquier acuerdo con el gobierno comunista chino, aunque más tarde moderó su postura.
En 2012, el entonces gobierno kirchnerista concedió a China derechos por 50 años para construir una estación espacial de 200 hectáreas en la provincia patagónica de Neuquén. Su predecesor, Alberto Fernández, renovó un acuerdo de cooperación espacial con Beijing.
Gobiernos estadounidenses anteriores han especulado con que la estación china en la Patagonia realiza actividades militares encubiertas. La administración de Joe Biden llegó a pedirle a Milei que inspeccionara el lugar, aunque no está claro hasta qué punto las autoridades locales lo hicieron el año pasado.
Poco después de las declaraciones de Trump, la ministra de Seguridad argentina, Patricia Bullrich, negó que se haya discutido específicamente el tema de la estación espacial.
“Hubo inspecciones, hay inspecciones, el gobierno tiene una política activa al respecto, pero hoy no se avanzó más”, dijo Bullrich a la prensa. “No se habló nada en términos concretos”.

