WASHINGTON.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó la presión sobre Irán al exigir un acuerdo «inmediato» para reabrir el Estrecho de Hormuz y advirtió que, si no hay avances en las próximas horas, Washington podría lanzar una ofensiva aérea de gran escala.
«Quiero darles una última oportunidad antes de la decapitación», declaró Trump ante periodistas el lunes. El mandatario aseguró que la respuesta de Teherán llegará «hoy o mañana» y calificó la negociación como «la última oportunidad» para evitar una escalada militar.
La salida diplomática depende de las conversaciones entre Irán y Omán, que buscan encontrar un mecanismo para reanudar el tránsito marítimo por el Estrecho de Hormuz.
Sin embargo, por ahora no hay señales claras de progreso.
Teherán mantiene una postura firme y sostiene que tiene derecho a controlar el tráfico marítimo y a actuar contra los buques que atraviesen el estrecho sin autorización iraní.
Según Bloomberg, las negociaciones se centran en la posible reapertura del denominado «paso central» de Hormuz, aunque esa ruta habría sido minada por Irán y necesitaría ser despejada antes de volver a utilizarse de manera regular.
Hormuz sigue prácticamente cerrado
El Estrecho de Hormuz continúa operando con fuertes restricciones.
Muy pocos barcos atraviesan actualmente el paso con sus sistemas de identificación encendidos. La mayoría utiliza rutas cercanas a la costa iraní con autorización de Teherán o corredores próximos a Omán.
Hormuz es una vía estratégica para el comercio mundial, ya que por allí circula una parte significativa de las exportaciones globales de petróleo, gas natural licuado y otras materias primas.
El petróleo vuelve a subir
Tras las declaraciones de Trump, el mercado volvió a incorporar una prima de riesgo geopolítico.
El Brent avanzó 1,8%, hasta u$s 85,29 por barril, aunque todavía acumula una baja cercana al 5% en la semana, luego de que el fin de semana el presidente estadounidense suspendiera un ataque que calificó como uno de los mayores previstos contra Irán para dar una nueva oportunidad a la diplomacia.
Irán advierte que responderá
Desde Teherán respondieron que cualquier solución requiere primero un cambio de actitud por parte de Washington.
Mohsen Rezaee, asesor del líder supremo iraní, afirmó que Estados Unidos debe levantar el bloqueo sobre los puertos iraníes y advirtió que, de lo contrario, «los buques de guerra y las bases estadounidenses correrán un grave peligro».
Durante los últimos meses del conflicto, Irán ha demostrado capacidad para atacar intereses estadounidenses y de sus aliados en la región, incluyendo objetivos en Kuwait, Bahréin, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.
Un conflicto con impacto económico
La evolución de la crisis se ha convertido en uno de los principales desafíos para la administración Trump.
La guerra, iniciada a fines de febrero, impulsó los precios de la energía y aumentó la presión inflacionaria en Estados Unidos, un factor políticamente sensible de cara a las elecciones legislativas de noviembre.
Trump insistió en que cualquier acuerdo deberá contemplar la reapertura completa e inmediata del Estrecho de Hormuz y dejó en claro que no aceptará que Irán cobre peajes o tarifas por el tránsito marítimo, una de las condiciones que Teherán había planteado durante las negociaciones.

