ANKARA.— Ankara examina la posibilidad de renunciar la compra de los cazas estadounidenses F-16 y sustituirles con los de producción rusa, según medios de Moscú.
«Creo que tras los terremotos, Turquía retirará su petición del F-16 a causa de su coste, que asciende a 20.000 millones de dólares«, explicó el miembro del Consejo de Seguridad y Política Exterior turco, Cagri Erhan, citado por la agencia Sputnik.
De acuerdo con el oficial, el Gobierno turco cometió un error al solicitar cazas a Washington. Subrayó que el modelo ya está obsoleto y no es suficientemente competitivo en comparación con otros. Además, el Congreso de Estados Unidos, con «algún pretexto», sigue negándose a aprobar la venta.
«Turquía debe cambiar inmediatamente su decisión sobre los F-16. Por ejemplo, había una opción con el F-35 puesta sobre la mesa. Turquía tenía sus expectativas en el programa. Ahora hay otras opciones, como el avión chino que se vende a Pakistán, los aviones rusos y el caza Eurofighter», explicó Erhan.
El 20 de febrero, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, admitió que su país no puede vender aviones de combate F-16 a Turquía sin la aprobación del Congreso. Antes, un grupo de senadores del Partido Republicano y el Partido Demócrata exigió al presidente Joe Biden que pospusiera el acuerdo hasta que Ankara aprobara las solicitudes de Suecia y Finlandia para ingresar en la OTAN.
En ese contexto, Washington excluyó a Turquía del programa de suministro de novísimos cazas F-35 como castigo por su compra de sistemas antiaéreos rusos S-400.
El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, declaró más tarde que Washington propone a Ankara adquirir, en vez de esos cazas de quinta generación, los F-16 de cuarta generación. La transacción debe ser aprobada en el Congreso, donde puede encontrar oposición por parte de figuras influyentes.

