WASHINGTON.— El presidente Donald Trump decidió llenar temporalmente una vacante en la Reserva Federal, lo que le permite colocar a un aliado en el banco central mientras se toma más tiempo para definir una decisión aún más importante: quién será el próximo presidente de la Fed.
Trump anunció el jueves que nominará a Stephen Miran, presidente del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, para ocupar un puesto en la Junta de Gobernadores de la Fed cuyo mandato expira en enero.
«Mientras tanto, continuaremos buscando un reemplazo permanente», dijo Trump.
Ese “reemplazo permanente” obtendría un mandato completo de 14 años como gobernador y podría incluso ser elegido para sustituir a Jerome Powell cuando termine su periodo como presidente en mayo. Powell no ha confirmado si dejará el cargo entonces, y legalmente puede seguir hasta 2028 en su puesto como gobernador.
Para ser nominado presidente de la Fed, primero se debe ser miembro de la junta, lo que significa que la única oportunidad a corto plazo de Trump para traer a un externo podría ser cuando el puesto que ocupará Miran se libere nuevamente a finales de enero. Esto no impide que Trump considere a actuales gobernadores como Christopher Waller, hoy uno de los favoritos, o a otros nombres que ha mencionado, como el exgobernador Kevin Warsh o Kevin Hassett, director del Consejo Económico Nacional.
Según analistas de Evercore ISI, al elegir a Miran, Trump ha hecho un nombramiento provisional que le da hasta enero para tomar la decisión clave, sin cerrarse opciones sobre el próximo presidente de la Fed.
Además, con Miran, Trump gana un formulador de políticas alineado con su impulso de recortar las tasas de interés.
Críticas a la Fed
Trump ha sido muy crítico con la Reserva Federal, acusándola de tardar demasiado en bajar las tasas. Sostiene que mantenerlas sin cambios en 2025 eleva el costo de la deuda pública y frena el crecimiento económico.
La postura de Trump ha despertado dudas sobre si su próximo presidente de la Fed mantendría la independencia histórica del banco central o cedería a presiones políticas, lo que preocupa a economistas e inversores.
Uno de los motivos por los que la Fed ha mantenido las tasas estables este año son los nuevos aranceles impuestos por Trump, que podrían reactivar presiones inflacionarias. Sin embargo, no todos los miembros coinciden: Waller y Michelle Bowman votaron a favor de un recorte de un cuarto de punto debido a señales de debilidad en el mercado laboral.
Si es confirmado por el Senado, Miran podría sumarse a las voces a favor de bajar las tasas, aunque quizá no participe en la reunión del 16-17 de septiembre, ya que el Senado está en receso hasta principios de ese mes.
Defensor de los aranceles
Miran ocupará el puesto que dejará Adriana Kugler, quien anunció su salida anticipada. Con un doctorado en economía por Harvard, Miran coincide con Trump en varios temas, incluyendo los aranceles. En Bloomberg TV declaró que no hay evidencia significativa de que estos generen presiones inflacionarias duraderas.
Las decisiones sobre tasas requieren mayoría en el Comité Federal de Mercado Abierto, donde todos los gobernadores y varios presidentes de bancos regionales votan.
Según Bloomberg Economics, Miran será probablemente «paloma» en tasas (partidario de recortes) y tendrá peso en temas de gobernanza de la Fed, especialmente por su cercanía con la Casa Blanca.
Ideas más radicales
En 2024, Miran publicó junto a Dan Katz un plan para reformar la Fed, que incluye acortar los mandatos de los gobernadores, permitir que sean removidos por el presidente y someter la financiación del banco central a la aprobación del Congreso, lo que reduciría su independencia.
También propuso limitar que exmiembros de la Fed ocupen cargos en el Ejecutivo tras dejar el banco central, para evitar incentivos políticos a corto plazo.
Mientras tanto, los mercados seguirán atentos a la carrera por la presidencia de la Fed. Los analistas consideran que la elección de Miran mantiene abiertas todas las opciones, especialmente para Waller, cuyo camino habría sido más difícil si Trump hubiera dado un respaldo más firme y permanente al sustituto de Kugler.

