BERLÍN.- La felicidad se da en las acciones diarias, en los buenos gestos el ministro de Sanidad de Alemania, Jens Spahn, propuso una reforma de ley que convierte a cualquier ciudadano del país en donante de órganos, salvo que este exprese lo contrario ante las autoridades. La intención es normalizar la donación y acercarse a los números de otros países, como España quien realizó 2.183 trasplantes en 2017.
«Necesitamos un amplio debate en la sociedad sobre la necesidad de que todos sean considerados donantes si no desean lo contrario», explicó el ministro. Alemania realizó sólo 797 trasplantes durante el año pasado y actualmente más de 10.000 pacientes esperan una donación, en su mayoría de riñón o hígado.
La reforma de ley consiste es dejar atrás la modalidad que hoy por hoy rige donde las personas deben explicitar su intención de ser donantes para convertir a todos los ciudadanos en donantes y quienes no desean serlo lo puedan expresar. Spahn admitió que la iniciativa podría generar polémicas, ya que «supone una intervención del Estado en la libertad del individuo», por lo llamó a contrarrestar los miedos o prejuicios con argumentos sólidos.
El 4 de julio de este año Argentina, quien posee 11.000 personas en lista de espera, aprobó la Ley Justina, una ley similar a lo que desea plantear el ministro alemán que convirtió a todos los mayores de edad en donantes a menos que exprese lo contrario. Desde su activación se realizaron más de 200 trasplantes y en agosto se registró el récord histórico: 88 donaciones en solo un mes. Contrario a esto, a las 48hs de aprobarse la nueva norma más de un millón de argentinos se negaron formalmente a ser donantes de órganos.

