BRASILIA.— Audios filtrados que vinculan al candidato presidencial brasileño Flavio Bolsonaro con el hombre en el centro de un escándalo multimillonario de fraude bancario amenazan con descarrilar la campaña del senador de derecha incluso antes de que comience formalmente.
Según reveló The Intercept Brasil este miércoles, Bolsonaro habría solicitado millones de dólares en apoyo financiero a Daniel Vorcaro, ex CEO encarcelado del colapsado Banco Master, para financiar una película sobre la vida de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.
Las revelaciones representan el capítulo más explosivo hasta ahora del extenso escándalo de Banco Master, un caso que ya sacudió al sistema financiero brasileño y alimentó la indignación pública por presuntas irregularidades de las élites políticas y empresariales.
A diferencia de otros funcionarios de alto rango, Flavio Bolsonaro no está siendo investigado por la policía ni enfrenta acusaciones formales. Sin embargo, el informe amenaza con debilitar su estrategia política de presentarse como una alternativa anticorrupción frente al presidente izquierdista Luiz Inacio Lula da Silva, en una elección de octubre que las encuestas muestran actualmente empatada.
The Intercept Brasil citó documentos y mensajes de WhatsApp intercambiados entre Bolsonaro y Vorcaro entre 2024 y 2025. El medio no explicó cómo obtuvo el material, pero lo presentó como evidencia de que Vorcaro comprometió alrededor de 134 millones de reales (u$s 26,7 millones) para la producción cinematográfica.
El impacto político y financiero fue inmediato. El caso repercutió tanto en Brasil como en Nueva York, donde inversores participan esta semana de reuniones económicas y empresariales centradas en la mayor economía de América Latina.
En Brasilia, crecieron los temores por el alcance del escándalo, que ya salpicó a la Corte Suprema, al banco central y, la semana pasada, a un poderoso senador que integró el gabinete de Jair Bolsonaro.
En los mercados, los activos brasileños sufrieron una fuerte caída: el real se desplomó 2,4% y la bolsa paulista retrocedió 1,8%.
En Nueva York, inversores que hasta ahora discutían sobre la guerra en Irán, inteligencia artificial y el renovado apetito por emergentes cambiaron abruptamente el foco hacia Brasil.
Durante uno de los eventos, ejecutivos interrumpieron conversaciones para escuchar los audios filtrados casi en silencio, mientras analistas actualizaban plataformas de predicción electoral para medir el impacto político del escándalo.
“Flavio se está metiendo de lleno en el centro del caso Master”, dijo Eduardo Cohn, portfolio manager de Heritage Capital Partners. “El mercado cree que esto dañará significativamente sus chances de derrotar a Lula”.
Flavio Bolsonaro confirmó su vínculo con Vorcaro en un comunicado difundido el miércoles por la noche, aunque buscó diferenciarse de otros funcionarios también vinculados al banquero.
“Lo que ocurrió en nuestro caso fue que un hijo buscó patrocinio PRIVADO para una película PRIVADA sobre la vida de su propio padre”, afirmó. También aseguró que conoció a Vorcaro recién en diciembre de 2024, “cuando no existían acusaciones públicas ni sospechas sobre el banquero”.
Además, sostuvo que no ofreció “ninguna ventaja a cambio”, no “gestionó negocios con el gobierno” y no recibió “dinero ni ningún otro beneficio”.
Aun así, el informe profundizó la preocupación sobre el impacto electoral del caso Banco Master, aunque no necesariamente de la forma que muchos sectores de la derecha brasileña esperaban.
Hasta hace poco, el escándalo afectaba más políticamente a Lula que a sus rivales conservadores, ya que una parte importante de los brasileños percibía que aliados del actual presidente estaban más involucrados en las irregularidades relacionadas con el banco.
Esa percepción se vinculaba, en parte, a la idea de que Lula —quien no está implicado en la causa— recibió un trato favorable de parte de la Corte Suprema, cuya credibilidad quedó golpeada por los vínculos de varios jueces con Vorcaro.
Bolsonaro y sus aliados intentaron capitalizar el creciente descontento social, buscando asociar la corrupción —uno de los principales temas de preocupación para el electorado— con Lula, quien anteriormente pasó 580 días en prisión por condenas vinculadas a corrupción y lavado de dinero que luego fueron anuladas.
Sin embargo, los audios fortalecen ahora los vínculos directos entre la estructura política bolsonarista y Vorcaro.
La semana pasada, la policía ejecutó allanamientos contra el senador Ciro Nogueira, ex jefe de gabinete de Jair Bolsonaro, bajo sospecha de haber utilizado su influencia para ayudar a Vorcaro a expandir los negocios de Banco Master a cambio de sobornos y retornos ilegales. Nogueira niega cualquier irregularidad.
Algunos aliados de Flavio Bolsonaro ya venían mostrando preocupación por el impacto político del vínculo entre Nogueira y el caso. Tras la publicación del informe, legisladores de derecha comenzaron a cancelar reuniones y monitorear constantemente sus teléfonos esperando directivas sobre cómo responder, según fuentes al tanto de la situación.
Ahora, la gran incógnita es qué ocurrirá con la candidatura del senador de 45 años.
La campaña de Lula ya había identificado la corrupción como un posible punto débil de Bolsonaro debido a sus vínculos con un presunto esquema de desvío de salarios de asesores durante su etapa como legislador estadual. Bolsonaro negó esas acusaciones y la causa finalmente fue archivada.
Además, el relativamente inexperto político todavía no atravesó las etapas más difíciles de una campaña electoral que entrará en su fase más intensa en agosto, cuando comience oficialmente la competencia presidencial.
Flavio Bolsonaro ni siquiera era considerado un candidato probable hasta que su padre —condenado el año pasado por intentar organizar un golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022 frente a Lula— lo señaló como sucesor en diciembre.
Incluso dentro de la derecha ya aparecieron señales de incomodidad con su candidatura.
Eso es especialmente visible entre los sectores más duros del bolsonarismo, que temen que Flavio intente moderar su discurso y alejarse del perfil confrontativo que moviliza a la base del expresidente.
“Es imperdonable. Una cachetada para todos los brasileños honestos”, escribió en redes sociales Romeu Zema, otro dirigente de derecha que también compite por la presidencia.
Al mismo tiempo, el escándalo podría complicar todavía más los esfuerzos de Bolsonaro por atraer votantes moderados, especialmente aquellos que aún consideran que su apellido sigue siendo políticamente tóxico.
De todos modos, inversores y analistas advierten que, pese al caos político generado por el informe, Flavio Bolsonaro continúa siendo el nombre más fuerte de la derecha brasileña y, por ahora, sigue empatado con Lula en las encuestas.
“Flavio ya no puede presentarse de manera creíble como la alternativa anticorrupción frente a Lula, al menos no tan fácilmente como antes de esta revelación”, sostuvo Katrina Butt, portfolio manager de AllianceBernstein. “Sin embargo, todavía falta mucho para la elección y probablemente esto termine siendo olvidado mientras otros factores definan la intención de voto”.

