BERLÍN.— El probable próximo canciller de Alemania, Friedrich Merz, comenzará el lunes las negociaciones para formar un gobierno de coalición después de que su bloque conservador ganara las elecciones nacionales, en unos comicios marcados por el aumento del apoyo a partidos de extrema derecha e izquierda por parte de votantes desencantados.
Merz, quien no tiene experiencia previa en el gobierno, asumirá el liderazgo en un momento en que la mayor economía de Europa atraviesa dificultades, la sociedad está dividida por el tema migratorio y la seguridad del país se encuentra entre una relación confrontativa con EE. UU. y el avance de Rusia y China.
El líder de 69 años enfrenta complejas y prolongadas negociaciones para formar coalición, luego de que el ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) lograra un histórico segundo lugar en unas elecciones fragmentadas tras el colapso de la impopular alianza de tres partidos del canciller Olaf Scholz.
Como una primera señal de sus intenciones políticas, Merz criticó a EE. UU. tras su victoria, calificando de «absolutamente escandalosos» algunos comentarios provenientes de Washington durante la campaña, comparándolos con intervenciones hostiles de Rusia.
«Para mí, la prioridad absoluta será fortalecer a Europa lo más rápido posible para lograr una independencia real de EE. UU. paso a paso», declaró Merz el domingo.
Su bloque conservador CDU/CSU obtuvo el primer lugar con un 28,6% de los votos, seguido de la ultraderechista Alternativa para Alemania con un 20,8%, su mejor resultado histórico, según los resultados provisionales.
Sin embargo, los partidos tradicionales han descartado cualquier cooperación con la AfD, una formación vigilada por los servicios de inteligencia alemanes bajo sospecha de extremismo, pero que ha sido respaldada por figuras estadounidenses como el multimillonario Elon Musk.
Esto obliga a Merz a negociar con los socialdemócratas (SPD) de Scholz para formar una coalición, en un proceso que podría prolongarse durante meses tras una campaña electoral marcada por profundas diferencias políticas.
No obstante, Merz no dependerá del apoyo de Los Verdes para obtener una mayoría parlamentaria, después de que el nuevo partido BSW, fundado por Sahra Wagenknecht, exlíder de La Izquierda, quedara justo por debajo del umbral del 5% necesario para ingresar al Bundestag.

