ANKARA.- El gobierno de Turquía rechazó el viernes la presión de Estados Unidos sobre su acuerdo para comprar misiles rusos y dijo que Ankara ya estaba en conversaciones sobre la entrega del sistema de defensa S-400.
El presidente Recep Tayyip Erdogan ha irritado a sus aliados de la OTAN, especialmente a Estados Unidos, al comprar el sistema de armas ruso y acercarse al presidente de Rusia, Vladimir Putin.
Los funcionarios estadounidenses han advertido que Turquía podría enfrentar posibles sanciones y un bloqueo en su participación en el programa de aviones de combate F-35, fabricado en Estados Unidos, debido al acuerdo ruso.
«Hemos firmado un acuerdo con Rusia, y este acuerdo es válido. Ahora estamos discutiendo el proceso de entrega», declaró el ministro de Relaciones Exteriores, Mevlut Cavusoglu, durante una conferencia de prensa con su homólogo ruso en la ciudad turca de Antalya.
«Tenemos un acuerdo con Rusia y estamos obligados a cumplirlo», sostuvo, y agregó que la presión de otros países está en contra del derecho internacional. La primera entrega de S-400 de Rusia a Turquía se espera para julio.
Cavusoglu afirmó que Turquía también había cumplido con sus obligaciones como socio en el avión F-35, fabricado por la compañía estadounidense Lockheed Martin. «Turquía también es un socio en el proyecto F-35. Algunas partes se están realizando aquí en Turquía. Turquía ha cumplido con sus responsabilidades en este sentido», informó el ministro.
La disputa es parte de una creciente brecha entre Washington y Ankara, que están en desacuerdo con respecto a Siria. También influye la negativa de Estados Unidos al pedido turco de extraditar a un predicador al que Ankara culpa por el golpe de estado fallido en 2016.
En la última señal de presión estadounidense, cuatro senadores estadounidenses presentaron el jueves un proyecto de ley que bloquearía la entrega de aviones F-35 a Turquía hasta que Ankara abandone los misiles rusos.
«Turquía es un importante aliado de la OTAN y un socio dispuesto a abordar una serie de prioridades de seguridad nacional de Estados Unidos», dijo el senador republicano James Lankford en una declaración sobre el proyecto de ley. «Es preocupante que Turquía busque una estrecha cooperación de defensa con Rusia, cuyo gobernante autoritario busca socavar los intereses de la OTAN y Estados Unidos en todo momento», declaró el legislador.
Turquía planea comprar 100 F-35 y algunos pilotos turcos ya comenzaron a entrenar con contrapartes en Estados Unidos.
Los funcionarios estadounidenses dicen que están preocupados por la tecnología de los S-400, que permitiría a Moscú recopilar datos sobre los aviones de la OTAN y sobre la compatibilidad de los sistemas de Rusia dentro de las operaciones de la OTAN.
Los funcionarios estadounidenses han advertido cada vez más sobre las consecuencias del acuerdo de misiles para el programa del avión F-35 y han presionado a Turquía para que compre defensas de misiles Patriot, fabricadas en Estados Unidos, como alternativa.

