BUENOS AIRES.— El Gobierno argentino envió a la Cámara de Diputados un proyecto de ley para reducir de 16 a 13 años la edad de imputabilidad penal juvenil, en el marco de una reforma integral del régimen penal juvenil.
La iniciativa, remitida formalmente al Congreso, retoma un debate que el Ejecutivo ya había intentado impulsar el año pasado y que ahora vuelve a la agenda en un contexto de mayor preocupación social por la inseguridad y los delitos cometidos por adolescentes.
Según el texto oficial, el sistema vigente resulta insuficiente para responder al aumento sostenido de delitos protagonizados por menores de edad. El proyecto sostiene que “la situación de los menores en conflicto con la ley penal es uno de los graves problemas que hoy atraviesa la sociedad argentina”.
El Ejecutivo argumenta además que Argentina se encuentra entre los países con la edad de imputabilidad más alta de la región y señala que solo Argentina y Cuba mantienen el umbral en los 16 años. De acuerdo con datos oficiales citados en la iniciativa, la participación de adolescentes en hechos delictivos muestra una suba continua en los últimos años.
El proyecto ya ingresó a la Cámara de Diputados y deberá ser tratado en comisión antes de llegar al recinto. El Gobierno busca dotar al sistema penal de mayores herramientas legales frente a delitos graves cometidos por menores, aunque la propuesta anticipa un fuerte debate político y social entre quienes reclaman un endurecimiento penal y los defensores de los derechos del niño y el adolescente.

