BUENOS AIRES.— En un contexto de profundas reformas estructurales impulsadas por el gobierno nacional y de creciente discusión sobre transparencia institucional, gobernanza y calidad democrática, comenzó a consolidarse en la Argentina un nuevo debate público: la necesidad de establecer un marco regulatorio moderno para la gestión de intereses y la actividad de Lobby.
La iniciativa cuenta con el respaldo de grupos económicos nacionales e internacionales, además de referentes sociales y políticos, y busca establecer reglas claras para la gestión de intereses entre el sector público, el privado y la sociedad civil.
El presidente y fundador de PROAICE, Gonzalo Chiarullo, señaló a este medio que las reformas económicas y regulatorias implementadas por el presidente Javier Milei y el marco desregulatorio ejecutado por el ministro Federico Sturzenegger, generaron las condiciones propicias para retomar un proyecto que, según afirmó, había sido bloqueado en reiteradas oportunidades durante las últimas décadas, dado que atentaba contra una matriz de corrupción endémica instalada desde el regreso a la democracia.
Chiarullo sostiene que el país atraviesa una etapa de transformación institucional que vuelve imprescindible modernizar los mecanismos de interacción entre sector público, sector privado y sociedad civil.
“Las democracias modernas no eliminan la representación de intereses: la regulan, la transparentan y la institucionalizan. El problema no es el lobby; el problema es el lobby sin reglas claras”, señaló Chiarullo.
Desde la fundación explican que la ausencia de regulación genera zonas grises que terminan mezclando actividades legítimas de representación institucional con prácticas irregulares, tráfico de influencias o esquemas opacos de intermediación política.
“El lobby no es corrupción, ni relaciones públicas, ni tráfico de influencias. Es la representación legítima, estratégica y transparente de intereses ante quienes toman decisiones públicas”, agregaron desde PROAICE.
En ese marco, la entidad anunció un mes atrás la realización del Foro de Gestión de Intereses y Transparencia, que tendrá lugar el próximo 18 de junio en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y reunirá a referentes del sector público, privado, diplomático, académico y de organismos internacionales.
El evento buscará instalar una discusión de largo plazo sobre transparencia, asuntos públicos, regulación del lobby, geopolítica e incidencia sobre políticas públicas, tomando como referencia experiencias internacionales desarrolladas en Estados Unidos, Canadá, Chile y la Unión Europea.
Según adelantaron los organizadores, el foro contará con paneles vinculados a gobernanza, compliance, relaciones entre empresas y Estado, captura regulatoria, transparencia institucional y gestión estratégica de intereses en contextos democráticos.
Desde PROAICE sostienen además que la regulación del lobby podría convertirse en una herramienta relevante para mejorar la seguridad jurídica, fortalecer la confianza institucional y profesionalizar la interacción entre actores públicos y privados.
“El desafío no es eliminar la influencia, algo imposible en cualquier democracia, sino garantizar que esa influencia sea visible, trazable y sometida a reglas transparentes”, concluyó Chiarullo.
La discusión comienza así a abrirse paso en un país donde históricamente la relación entre poder político, empresas y grupos de interés se desarrolló en marcos difusos, sin estándares homogéneos de transparencia y con escasa regulación específica.
El proyecto en cuestión, ha sumado adhesiones de empresas del sector energético, como así también un explícito apoyo de la Fundación Minera Argentina, al tiempo que, fondos de inversiones de los Estados Unidos observan con entusiasmo la iniciativa.

