BRASILIA.- El Ministerio de Salud de Brasil registró 1.056 muertes por el virus SARS-CoV-2, causante del COVID-19, en el país, donde también se contabilizan hoy 19.638 personas contagiadas.
Según el Ministerio de Salud, la cifra de infectados representa un aumento de 1.781 casos en comparación con el saldo publicado el jueves y la tasa de letalidad del virus resulta del 5,4 por ciento.
El estado de San Pablo concentra el mayor número de contaminados con 8.216 y 540 decesos. Le sigue Río de Janeiro con 2.464 infectados y 147 perdidas humanas.
A pesar de estos alarmantes números, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, volvió a circular por la capital brasileña, provocando aglomeraciones y dándole la mano a sus partidarios, en contra de todas las normas de aislamiento social decretadas por el Distrito Federal y defendidas por especialistas de salud para contener la propagación del virus.
El presidente, que se manifestó en contra del aislamiento alegando que el impacto económico será peor que el propio brote de coronavirus, visitó el primero Hospital de las Fuerzas Armadas, luego fue a una farmacia y después visitó a uno de sus hijos en una zona residencia, según vehículos de la prensa que acompañaron a Bolsonaro en su recorrido.
El jueves, Bolsonaro ya había violado las reglas de aislamiento social al visitar una panadería y abrazar a sus partidarios.
Ante las críticas a las medidas, y el propio comportamiento del presidente, gobernadores han alertado a la población de que podrían endurecer las restricciones a medida que afirman que se produce una baja en la adhesión a la cuarentena.
Datos de esta semana analizados por la agencia Reuters apuntaron que el aislamiento social impuesto por la mayores ciudades brasileñas para enfrentar la epidemia comenzó a perder fuerza.
Brasil alcanzará su nivel máximo de casos de coronavirus en abril y mayo, y seguirá enfrentándose a la pandemia hasta mediados de septiembre, según pronóstico firmado por el ministro de Salud, Luiz Henrique Mandetta.

