PEKÍN.- China incluyó a su lista negra de sanciones a 11 funcionarios estadounidenses en respuesta a las restricciones de la Administración Trump contra empleados públicos chinos y sus aliados en Hong Kong.
En el nuevo listado figuran los senadores norteamericanos Ted Cruz y Marco Rubio.
La represalia entra en vigor a partir de este lunes 10 de agosto, en respuesta a la decisión de Washington de imponer sanciones a 11 funcionarios chinos y de Hong Kong, incluida la jefe del Ejecutivo hongkonés Carrie Lam, a quienes la Casa Blanca acusa de “socavar la autonomía de Hong Kong” y restringir las libertades políticas en la ciudad.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos aseveró que las sanciones son una extensión de la Ley de Autonomía de Hong Kong que el presidente, Donald Trump, promulgó el pasado 14 de junio luego de la adopción de la ley de seguridad nacional por parte de Pekín.
China denunció que con las nuevas sanciones Estados Unidos busca intervenir en los asuntos internos de Hong Kong. En los mismos términos se pronunció el Gobierno de la excolonia británica que calificó las sanciones estadounidenses de “descaradas y despreciables”.
El anuncio de las nueva batería de sanciones chinas se produce mientras la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, recibe este lunes al secretario estadounidense de Salud, Alex Azar, que llegó a la isla en una visita oficial rechazada por Pekín.
China afirma que Taiwán es el tema más sensible e importante en sus relaciones con Estados Unidos.
Azar es el responsable estadounidense de más alto cargo que ha visitado Taiwán desde 1979, cuando Estados Unidos rompió relaciones diplomáticas con Taipéi para reconocer al Partido Comunista chino como único representante de China.
Esta visita se produce en plenas tensiones entre Washington y Pekín, que recientemente anunciaron sanciones de lado y lado y restricciones a aplicaciones chinas como TikTok y WeChat.
Tsai agradeció a Estados Unidos que hubiera apoyado sus esfuerzos para que Taiwán asea admitido como observador en la Organización Mundial de la Salud (OMS).
China considera a la isla como una extensión más de su territorio, a pesar de que esté gobernada por un régimen rival que se refugió en ella tras la toma del poder de los comunistas en 1949 después de imponerse en la guerra civil.
Taiwán no es reconocido como un Estado independiente por la ONU y Pekín amenaza con recurrir a la fuerza en el caso de una declaración de independencia de Taipéi o de una intervención extranjera, especialmente por parte de Estados Unidos.
China se refirió a la visita de Azar como una amenaza para la “paz y la estabilidad” y aseguró que tomará medidas en el asunto.

