PEKÍN.— Los vuelos de aviones militares chinos hacia una zona sensible cercana a Taiwán cayeron en enero al nivel más bajo desde el inicio de la presidencia de Lai Ching-te, una señal de que Pekín estaría ajustando el foco de su entrenamiento.
El Ejército Popular de Liberación envió un promedio de 5,4 aeronaves por día a través de la línea media del estrecho de Taiwán durante el mes, según datos del Ministerio de Defensa en Taipéi compilados por Bloomberg. Fue el registro más bajo desde poco antes de que Lai asumiera la presidencia en mayo de 2024.
La baja podría indicar que, en los últimos años, el EPL ya completó la mayor parte de su entrenamiento básico de vuelos de larga distancia, señaló Chieh Chung, investigador adjunto del Instituto de Investigación para la Defensa Nacional y la Seguridad, un think tank militar taiwanés.
“Los pilotos con más experiencia ahora pueden dedicar más tiempo al entrenamiento táctico, en lugar de a prácticas orientadas a aumentar las horas individuales de vuelo”, explicó Chieh.
China ha intensificado su intimidación militar contra la administración de Lai, con varias rondas de ejercicios de gran escala durante su mandato. A fines de diciembre realizó maniobras importantes alrededor de Taiwán para mostrar su descontento con la aprobación por parte de Estados Unidos de un paquete de armas por u$s 11.000 millones para Taipéi, uno de los mayores de la historia.
El gobierno taiwanés rechaza las reclamaciones de soberanía de China sobre la isla y afirma su condición de nación soberana de facto, a la espera de un mayor reconocimiento internacional. Bajo el liderazgo de Lai, Taiwán busca reforzar sus defensas para disuadir cualquier agresión china.
El líder chino, Xi Jinping, viene llevando adelante una purga en las más altas filas del Ejército, que recientemente incluyó la destitución del principal general del país. Además, en octubre del año pasado Xi acordó una tregua de un año en la guerra comercial con el presidente estadounidense Donald Trump, un período de calma que ambas partes parecen interesadas en prolongar.
Drew Thompson, senior fellow de la S. Rajaratnam School of International Studies de la Universidad Tecnológica de Nanyang, consideró que esos acontecimientos probablemente no estén relacionados con la reciente actividad de entrenamiento de los aviones del EPL.
“La reducción de vuelos no viene acompañada de un tono más moderado en la retórica de Pekín hacia Taiwán o el presidente Lai, por lo que soy escéptico respecto de que tenga una motivación política”, afirmó Thompson, exfuncionario del Departamento de Defensa de Estados Unidos especializado en China y Taiwán.
La caída en los vuelos que cruzan la línea media del estrecho —trazada por Estados Unidos en la década de 1950 durante un período de tensiones— probablemente no ofrezca demasiado alivio a los planificadores militares taiwaneses.
La creciente complejidad de las operaciones conjuntas chinas entre distintas aeronaves es un motivo mayor de preocupación que el número de vuelos, advirtió Lin Ying-yu, profesor asociado del Instituto de Posgrado en Asuntos Internacionales y Estudios Estratégicos de la Universidad de Tamkang, en Taipéi.
“Ahora estamos viendo más cazas entrenando junto con aviones de alerta temprana”, señaló Lin, en referencia a un ejercicio sofisticado que amplía las opciones de ataque y puntería de los aviones chinos.
“No se puede medir la presión solo por la cantidad de salidas”, concluyó.

