BOGOTÁ.- La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ya está en Colombia, donde fue recibida por manifestantes que aclamaban su visita. Este lunes se reunió con las autoridades colombianas en la tarde previamente al comienzo de su investigación.
Se trata de la visita más esperada desde el inicio del estallido social en Colombia. La CIDH llegó el domingo a la capital, donde fue recibida por manifestantes con pancartas tanto de agradecimiento por la visita, como con denuncias de las violaciones de los derechos humanos a a manos de la fuerza pública.
El país sudamericano lleva más de 40 días sumergido en las mayores movilizaciones sociales de su historia reciente, que comenzaron el pasado 28 de abril.
Las manifestaciones, en su mayoría pacíficas, han estado empañadas por las denuncias de brutalidad policial, dejando más de 45 muertos a manos de funcionarios y casi 4.000 casos reportados de abusos policiales, según el último informe de la ONG local Temblores.
Por su parte, Huma Rights Watch, denuncia al menos 61 fallecidos, la mayoría civiles, y dos uniformados.
Por ello, la presencia de la CIDH en el país se torna imprescindible para los manifestantes, que vienen denunciando desde hace semanas abusos durante el ejercicio de su derecho a la protesta. Pero también porque más de un mes después del inicio del paro, las conservaciones entre el Gobierno de Iván Duque y el Comité Nacional del Paro están en un punto muerto.
La visita de la CIDH arroja un halo de esperanza a los manifestantes, y sobre todo, a las familias de las víctimas que reclaman justicia.
Sin embargo, cabe destacar la que la visita de la CIDH es una visita de trabajo sobre el terreno y no una visita in loco. La principal diferencia es la duración de la misma, en este caso mucho más corta y con menos presencia de los comisionados del organismo.
Además, en dicha visita no se produce un informe final, “sino que se entregan unas observaciones generales y se emite un comunicado de prensa con una serie de recomendaciones dirigidas al Estado”, por lo que su trabajo queda más limitado.

