MERCADOS.— En contextos de crisis geopolítica, los inversores suelen buscar refugio en determinados activos que tienden a comportarse mejor cuando aumenta la aversión al riesgo y la liquidez del mercado se reduce.
Un análisis reciente identificó un grupo de acciones que, en promedio, lograron rendimientos positivos durante algunos de los episodios de tensión internacional más recientes, como el actual conflicto con Irán, los bombardeos sobre ese país el año pasado y los primeros días de la invasión rusa a Ucrania en febrero de 2022.
La lógica detrás de esta estrategia tiene fundamentos teóricos claros. En momentos de incertidumbre extrema, los mercados suelen perder profundidad y liquidez, lo que dificulta comprar o vender activos sin provocar movimientos bruscos en los precios.
Cuando esto ocurre, los creadores de mercado amplían significativamente las diferencias entre los precios de compra y venta, y algunas acciones resultan más resistentes que otras a ese entorno.
Investigaciones académicas de Robert Stambaugh, de la Wharton School de la Universidad de Pensilvania, y Lubos Pastor, de la Universidad de Chicago, muestran que las acciones con menor sensibilidad a los cambios de liquidez tienden a comportarse de forma similar en distintas crisis. Es decir, aquellas que resisten bien un shock de liquidez suelen hacerlo también en episodios posteriores.
Por eso, para construir una cartera más defensiva frente a tensiones geopolíticas, conviene observar qué compañías mostraron mayor resiliencia en episodios anteriores de volatilidad y escasez de liquidez.
Sin embargo, esta estrategia tiene un costo en el largo plazo. Según los estudios citados, las acciones que mejor resisten durante las crisis suelen mostrar un desempeño más mediocre cuando la liquidez vuelve al mercado. En ese momento, las que tienden a liderar las subas son precisamente las que habían sufrido más durante la fase de estrés financiero.
El análisis identifica once compañías que, en promedio, registraron ganancias durante los episodios de inestabilidad geopolítica mencionados. Entre ellas aparecen empresas de consumo defensivo como Kroger y Target; del sector alimentario como Archer Daniels Midland y Hormel Foods; compañías tecnológicas consolidadas como Microsoft, Adobe y Broadcom; firmas de servicios financieros y datos como FactSet; el gigante de defensa Lockheed Martin; la empresa de telecomunicaciones Comcast; y la aseguradora Kinsale Capital Group.
El estudio excluyó deliberadamente a las compañías petroleras y gasíferas, ya que su desempeño durante estos episodios suele estar directamente vinculado a la suba del precio del crudo y no a la dinámica de liquidez del mercado.
Para reforzar la selección, las empresas incluidas también figuran entre las recomendaciones de al menos dos de los newsletters de inversión que monitorea la firma de análisis Hulbert Ratings.
El resultado es una lista de acciones que históricamente han funcionado como un amortiguador en momentos de turbulencia internacional, un factor que vuelve a cobrar relevancia en un escenario global marcado por tensiones militares, disrupciones energéticas y episodios recurrentes de “risk-off” en los mercados financieros.

