QUITO.— El Gobierno de Ecuador anunció el 31 de agosto que siete agentes de policía y 50 guardias penitenciarios se encuentran actualmente retenidos por reclusos en seis centros de detención en todo el país.
«Queremos informar al público que hasta las 18:99 (23:00 GMT) de este jueves 31 de agosto, siete miembros de la policía y 50 servidores del Cuerpo de Seguridad y Vigilancia Penitenciaria (CSVP) están siendo retenidos en seis centros de detención«, declaró el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores (SNAI) en un comunicado.
Los reclusos comenzaron a retener a los agentes el miércoles por la tarde, tras un traslado de reclusos de una cárcel en la provincia de Cotopaxi, al norte del país. Según el SNAI, esta retención de rehenes parece ser una respuesta de los reclusos a la intervención de las fuerzas públicas en las cárceles del país, en el contexto de un estado de excepción que ha estado en vigor durante 60 días.
El comunicado explica que los operativos en los centros de rehabilitación tienen como objetivo confiscar objetos prohibidos que han sido introducidos en las instalaciones y utilizados en los incidentes violentos que se han producido.
En cuanto a un incidente en un Centro de Adolescentes Infractores en la ciudad de Quito, donde se reportó un incendio, el SNAI indicó que se trató de un intento de amotinamiento con la quema de colchones, pero no hubo víctimas que lamentar.
Durante la noche del miércoles y la madrugada del jueves, dos coches bomba explotaron en el norte de Quito, uno de los cuales fue abandonado cerca de una oficina del SNAI, sin causar víctimas.
Ecuador está experimentando una creciente ola de inseguridad que afecta tanto a las cárceles como a las calles, y que ha resultado en más de 3.568 muertes violentas en lo que va del año.
Actualmente, el país se encuentra bajo un estado de excepción a nivel nacional, que fue declarado tras el asesinato de un candidato presidencial el 9 de agosto pasado. El gobierno del presidente Guillermo Lasso ha tenido dificultades para controlar la situación, que atribuye a las disputas territoriales entre grupos delincuenciales involucrados en el narcotráfico.

