back to top
InicioPaísesReino UnidoEl Banco de Inglaterra planea excepciones al límite sobre stablecoins tras las...

El Banco de Inglaterra planea excepciones al límite sobre stablecoins tras las críticas del sector

publicado

LONDRES.— El Banco de Inglaterra (BoE) planea otorgar exenciones a los límites propuestos sobre las tenencias de stablecoins por parte de empresas, una señal de que el regulador está suavizando su postura hacia los criptoactivos en medio de una creciente competencia por parte de Estados Unidos.

Según una fuente cercana al asunto, el banco central británico permitiría excepciones a ciertas firmas, como los exchanges de criptomonedas, que necesitan mantener grandes volúmenes de stablecoins para operar.

Además, el BoE autorizaría el uso de stablecoins como activo de liquidación dentro de su entorno experimental Digital Securities Sandbox, lo que marcaría otro indicio de que la visión previamente escéptica del gobernador Andrew Bailey se está moderando. El Banco de Inglaterra declinó hacer comentarios.

El sector de pagos digitales ha manifestado preocupación ante las autoridades del BoE, advirtiendo que el Reino Unido podría quedar rezagado frente al “Genius Act” de la administración Trump, que establece reglas para las stablecoins respaldadas por dólares.

La industria teme que el plan británico de imponer límites estrictos —de hasta £20.000 (US$26.965) para individuos y £10 millones para empresas— afecte su competitividad. Estas restricciones serían detalladas en una consulta pública que se publicaría antes de fin de año, según fuentes cercanas.

La posibilidad de exenciones al límite marcaría un giro relevante, después de que Bailey desestimara en el pasado los beneficios de estos activos y del proyecto de libra digital del banco central. En julio, el funcionario advirtió que las stablecoins podrían socavar la confianza pública en el dinero, elogiando, en cambio, el potencial de las versiones tokenizadas de los depósitos bancarios tradicionales.

Esa postura dura, sin embargo, podría empujar a las empresas fuera del Reino Unido, según los participantes del mercado.

“Estados Unidos ya tiene un marco operativo para las stablecoins, lo que brinda a los emisores la certeza necesaria para construir y escalar”, señaló Sean Kiernan, director ejecutivo de la plataforma financiera digital Greengage. “Si el Reino Unido titubea otro año más, la liquidez, el talento y la inversión se irán a Nueva York en lugar de Londres.”

Las stablecoins, un tipo de criptomoneda vinculada a una moneda tradicional como el dólar estadounidense y respaldada 1:1 por activos líquidos como bonos del Tesoro, han ganado popularidad en el último año. Bancos y firmas fintech las ven como una alternativa más rápida y barata a los sistemas de pago tradicionales. Según Bloomberg Intelligence, podrían usarse en más de US$50 billones en pagos anuales para 2030.

Sin embargo, de los US$303.000 millones en stablecoins en circulación, solo US$581.000 están vinculados a la libra esterlina, según datos de DefiLlama, una señal clara de que el Reino Unido está quedando atrás. Las stablecoins ligadas al euro suman unos US$468 millones.

La semana pasada, Bailey dio señales de una postura más flexible, afirmando que las stablecoins podrían impulsar la innovación y coexistir con el sistema financiero actual. Esto ocurre tras el anuncio del BoE a comienzos de año de que revisará sus propuestas iniciales de regulación, permitiendo que las stablecoins sistémicas —utilizadas en pagos minoristas a gran escala— mantengan parte de sus reservas en instrumentos de alta calidad, como bonos gubernamentales de corto plazo.

Las modificaciones al Digital Securities Sandbox, un entorno de pruebas para la emisión y el comercio en blockchain, permitirán inicialmente a las empresas utilizar stablecoins reguladas vinculadas a monedas distintas de la libra esterlina para liquidaciones, según una de las fuentes. Esto permitiría al BoE observar casos de uso reales de estos activos antes de definir su postura sobre su uso mayorista.

El plan de imponer límites a las tenencias de stablecoins ha enfrentado fuerte resistencia. El sector advierte que sería difícil de aplicar en la práctica.

“La estrategia del Reino Unido está impulsada por una lógica de ‘salud y seguridad’, mientras que la política de Estados Unidos responde al interés nacional”, criticó Tony McLaughlin, fundador de la empresa de stablecoins Ubyx Inc..

Los funcionarios de la administración Trump, incluido el secretario del Tesoro Scott Bessent, ven la legislación estadounidense como una forma de fortalecer el papel del dólar como moneda de reserva global. Las stablecoins, argumentan, podrían generar una nueva fuente de demanda para los bonos del Tesoro, justo cuando los compradores tradicionales se han retraído y crece la especulación sobre la posición del dólar en los mercados financieros.

El mes pasado, los bancos británicos lanzaron un programa piloto para realizar transacciones en vivo con depósitos tokenizados, el enfoque preferido por Bailey. Estos depósitos son monedas digitales transferibles que representan un reclamo de depósito sobre un banco comercial. Según la asociación UK Finance, podrían reducir el fraude y acelerar los pagos. Sin embargo, analistas advierten que esa estrategia podría hacer perder al gobierno una oportunidad de estimular la demanda de bonos públicos en un contexto de altos rendimientos de los gilts.

Aun así, algunos ven una oportunidad clara:

“Si sos el gobierno británico y necesitás financiar grandes proyectos de inversión e infraestructura, ¿por qué no querrías tener stablecoins bien reguladas en libras que generen demanda para tu deuda?”, planteó Jannah Patchay, fundadora y directora de Markets Evolution, una consultora en política, estrategia e innovación financiera.

Últimos artículos

El primer balance de SpaceX llega con la acción desplomada: qué espera Wall Street y por qué podría definir su rumbo

El desafío no será menor: la acción perdió casi la mitad de su valor desde los máximos alcanzados tras el debut y el mercado necesita señales concretas de que la compañía puede justificar una de las valuaciones más exigentes del sector tecnológico.

La ayuda de EEUU al yen podría convertirse en una nueva herramienta de presión sobre Japón

El Departamento del Tesoro estadounidense ya había señalado en su último informe semestral sobre divisas que una normalización monetaria en Japón contribuiría a estabilizar tanto la inflación como el mercado cambiario.

Trump le da un ultimátum a Irán: exige un acuerdo inmediato sobre Hormuz o amenaza con ataques

La guerra, iniciada a fines de febrero, impulsó los precios de la energía y aumentó la presión inflacionaria en Estados Unidos, un factor políticamente sensible de cara a las elecciones legislativas de noviembre.

Las fusiones y adquisiciones en Chile caen un 13% hasta la mitad del año

El mercado transaccional chileno contabilizó 163 operaciones durante el primer semestre, con el software y el sector inmobiliario como las actividades más dinámicas.

Lula confirma su candidatura y buscará un cuarto mandato en Brasil en una elección cada vez más polarizada

La candidatura estará respaldada por una alianza integrada por siete partidos: PT, PCdoB, PV, PSB, PDT, PSOL y Rede, una de las mayores coaliciones progresistas desde el regreso de las elecciones directas en 1989.

Artículos relacionados

El primer balance de SpaceX llega con la acción desplomada: qué espera Wall Street y por qué podría definir su rumbo

El desafío no será menor: la acción perdió casi la mitad de su valor desde los máximos alcanzados tras el debut y el mercado necesita señales concretas de que la compañía puede justificar una de las valuaciones más exigentes del sector tecnológico.

La ayuda de EEUU al yen podría convertirse en una nueva herramienta de presión sobre Japón

El Departamento del Tesoro estadounidense ya había señalado en su último informe semestral sobre divisas que una normalización monetaria en Japón contribuiría a estabilizar tanto la inflación como el mercado cambiario.

Trump le da un ultimátum a Irán: exige un acuerdo inmediato sobre Hormuz o amenaza con ataques

La guerra, iniciada a fines de febrero, impulsó los precios de la energía y aumentó la presión inflacionaria en Estados Unidos, un factor políticamente sensible de cara a las elecciones legislativas de noviembre.