TRÍPOLI.- Las tropas leales al gobierno internacionalmente reconocido de Libia se están preparando para lanzar una contraofensiva contra las fuerzas con base en el este del comandante renegado Khalifa Haftar, que actualmente luchan por mantener sus posiciones en las afueras del sur de la capital, informó el ministro del Interior del Gobierno del Acuerdo Nacional.
«Estamos en preparación y dentro de tres días aproximadamente, habrá un ataque a gran escala y cambiaremos de una posición defensiva a una posición de ataque», declaró el ministro del Interior, Fathi Bashagha. «Las fuerzas de Haftar serán rechazadas de toda la región occidental», agregó.
El anuncio se produjo cuando las Naciones Unidas manifestaron su preocupación por los informes de bombardeos indiscriminados en áreas pobladas. Citando cifras de la Organización Internacional para las Migraciones, el portavoz de la ONU, Stephane Dujarric, afirmó que 39.000 personas fueron desplazadas por los combates en los distritos del sur de la capital.
El Ejército Nacional Libio (LNA) de Haftar, que está aliado con un gobierno rival en el este de Libia, lanzó una ofensiva para tomar la capital el 4 de abril, pero hasta ahora ha fallado en romper las defensas de la ciudad.
«Le aseguramos que esta agresión en Trípoli ha aumentado nuestra fortaleza y preparación para la batalla. La situación de seguridad ha mejorado, gracias a los esfuerzos del personal de seguridad y de la policía», dijo además Bashagha.
Por otro lado, el ministro de Economía, Ali Abdulaziz Issawi, comunicó a la agencia de noticias Reuters que la GNA estaba presupuestando hasta 1,43 mil millones para cubrir el costo de la guerra, que ya ha entrado en su cuarta semana.
Issawi sostuvo que el gobierno del primer ministro Fayez al-Sarraj gastaría el dinero en el tratamiento médico de los heridos, la ayuda para las personas desplazadas y otros costos de la guerra considerados de «emergencia», insistiendo en que el monto no se usará para financiar los esfuerzos de la guerra.
Trípoli obtiene ingresos en gran parte de la producción de petróleo y gas natural, préstamos sin intereses de los bancos locales al banco central y un recargo del 183 por ciento en las transacciones de divisas realizadas a tasas oficiales.
Pero con la recaudación de impuestos centralizada disminuida en gran medida, la deuda pública ha acumulado hasta 68 mil millones de dinares (48 mil millones de dólares) en el oeste, incluidas las obligaciones estatales impagas, como el seguro social.

