WASHINGTON/MINNEAPOLIS — El Pentágono ordenó a unos 1.500 soldados en servicio activo con base en Alaska que se preparen para un eventual despliegue en Minnesota, escenario de amplias protestas contra la ofensiva de deportaciones del gobierno, dijeron el domingo dos funcionarios estadounidenses a Reuters.
El Ejército de Estados Unidos puso a las unidades en estado de “preparación para despliegue” ante una posible escalada de violencia en el estado del Medio Oeste, aunque no está claro si finalmente serán enviadas, según las fuentes.
El presidente Donald Trump amenazó el jueves con invocar la Insurrection Act para desplegar fuerzas militares si las autoridades estatales no frenan a manifestantes que, según Washington, apuntan contra funcionarios migratorios tras un refuerzo de agentes del ICE.
Las tensiones aumentaron en Minneapolis desde el 7 de enero, cuando Renee Good, madre de tres hijos de 37 años, murió tras recibir un disparo mientras conducía su auto, presuntamente por parte de un agente de ICE, Jonathan Ross.
El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, advirtió el domingo que cualquier despliegue militar agravaría las tensiones en la mayor ciudad del estado, donde la administración Trump ya envió unos 3.000 agentes migratorios y de la U.S. Border Patrol para enfrentar protestas mayormente pacíficas. “Sería un paso impactante. No necesitamos más agentes federales para mantener a la gente a salvo; estamos a salvo”, dijo a NBC.
Los choques se intensificaron tras el refuerzo federal y la muerte de Good. La fiscal general Pam Bondi dijo que el Departamento de Justicia investiga un incidente en una iglesia de St. Paul, donde manifestantes interrumpieron un servicio religioso al denunciar que uno de los pastores también trabajaría para ICE.
Trump ha citado reiteradamente un escándalo por presunto desvío de fondos federales para programas sociales en Minnesota como justificación para enviar agentes migratorios y ha señalado en particular a la comunidad somalí del estado. Las redadas también alcanzaron a otros colectivos: el domingo, agentes armados retiraron de una vivienda en St. Paul a un hombre de la comunidad hmong, ante la protesta de vecinos.
Amenaza de tropas tras el refuerzo migratorio
Si se desplegaran tropas, no está claro si la Casa Blanca invocaría la Insurrection Act, que habilita al presidente a usar fuerzas militares o federalizar a la Guardia Nacional para sofocar disturbios internos. Aun sin invocar la ley, el presidente puede usar fuerzas activas para tareas específicas, como proteger propiedad federal, argumento que Trump utilizó el año pasado para enviar marines a Los Ángeles.
Además de tropas en servicio activo, el Pentágono podría recurrir a nuevas fuerzas de respuesta rápida de la Guardia Nacional para disturbios civiles. “El Departamento de Guerra está siempre listo para ejecutar las órdenes del comandante en jefe”, dijo el portavoz del Pentágono Sean Parnell, usando la denominación preferida por la administración.
Los soldados que podrían ser desplegados están especializados en operaciones en clima frío y pertenecen a dos batallones de infantería bajo la 11th Airborne Division, con base en Alaska, según los funcionarios.
Trump envió el refuerzo de agentes a Minneapolis y St. Paul a comienzos de la semana pasada como parte de intervenciones en varias ciudades gobernadas por demócratas. Dijo que despliegues en Chicago, Washington D.C., Memphis y Portland son necesarios para combatir el delito y proteger personal y bienes federales, aunque este mes anunció el retiro de la Guardia Nacional de Chicago, Los Ángeles y Portland tras reveses legales.
Líderes locales acusan a la Casa Blanca de extralimitación federal y de exagerar episodios aislados de violencia. El gobernador de Minnesota, Tim Walz, contra quien el Departamento de Justicia abrió una investigación penal, movilizó a la Guardia Nacional estatal para apoyar a las fuerzas locales y resguardar el derecho a la protesta pacífica, informó el Departamento de Seguridad Pública del estado.

