WASHINGTON.— La Reserva Federal mantuvo sin cambios las tasas de interés este miércoles, en un contexto que el presidente del banco central de Estados Unidos, Jerome Powell, describió como de economía sólida y con menores riesgos tanto para la inflación como para el empleo, un panorama que podría anticipar una espera prolongada antes de nuevas bajas en el costo del crédito.
“La economía volvió a sorprendernos por su fortaleza”, dijo Powell en una conferencia de prensa, luego de que los responsables de política monetaria votaran 10 a 2 mantener la tasa de referencia del banco central en el rango de 3,50%–3,75% tras una reunión de dos días.
Al destacar el amplio respaldo interno a la decisión, Powell señaló que la Fed sigue “bien posicionada” para evaluar cuándo —o si— será necesario otro recorte de tasas.
“Podría haber combinaciones, un número infinito de combinaciones, que nos lleven a querer movernos”, afirmó, citando como ejemplos un debilitamiento del mercado laboral o que la inflación vuelva a encaminarse hacia el objetivo del 2% de la Fed.
Desde la última reunión de política monetaria en diciembre, cuando la Fed concretó su tercer recorte consecutivo, “los riesgos alcistas para la inflación y los riesgos bajistas para el empleo se han reducido. Pero todavía existen”, dijo Powell. “Creemos que nuestra política está en un buen lugar”.
Tanto el gobernador Christopher Waller —uno de los candidatos a reemplazar a Powell cuando finalice su mandato como jefe del banco central en mayo— como el gobernador Stephen Miran, actualmente de licencia de su cargo como asesor económico en la Casa Blanca, disintieron y votaron a favor de un recorte de tasas de un cuarto de punto porcentual.
La decisión sobre las tasas, ampliamente esperada por los mercados financieros, quedó en segundo plano durante la conferencia posterior a la reunión, cuando los periodistas interrogaron a Powell sobre las amenazas a la independencia de la Fed y sobre si planea permanecer en el organismo una vez que termine su mandato en mayo, una posibilidad que cobró nueva relevancia luego de que la administración Trump iniciara a principios de mes una investigación penal en su contra.
El presidente Donald Trump ha criticado duramente a la Fed y a Powell por no aplicar los fuertes recortes de tasas que, según él, serían necesarios para estimular la economía.
Powell había señalado entonces que la investigación buscaba presionar al banco central para que bajara las tasas en línea con las preferencias del presidente. Este miércoles, el titular de la Fed evitó hacer más comentarios al respecto.
Sí dejó, en cambio, un consejo para su sucesor: “No dejarse arrastrar por la política electoral”, dijo Powell, y agregó que el próximo jefe de la Fed también deberá trabajar intensamente en la rendición de cuentas ante el Congreso, que supervisa al banco central.
Inflación por encima del objetivo y mercado laboral más estable
El comunicado del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) no dio señales sobre cuándo podría producirse otro recorte de tasas, al señalar que “el alcance y el momento de los ajustes adicionales” dependerán de los datos que se vayan conociendo y del panorama económico, una formulación que Powell también utilizó en sus declaraciones.
“Esperamos que la Reserva Federal permanezca en una pausa prolongada. Las tasas de interés están cerca de un nivel neutral y las condiciones del mercado laboral se están estabilizando”, escribió Michael Pearce, economista jefe para Estados Unidos de Oxford Economics, tras la decisión. Anticipó que una eventual desaceleración de la inflación —que todavía se ubica alrededor de un punto porcentual por encima del objetivo de la Fed— podría derivar en recortes de tasas en junio y septiembre.
Ese escenario probablemente trasladaría la próxima decisión de tasas al sucesor de Powell, que se espera sea nominado pronto por Trump y confirmado por el Senado a tiempo para presidir la reunión del 16 y 17 de junio.
No será una decisión sencilla si las presiones inflacionarias no comienzan a ceder para entonces. La inflación mostró pocos avances en el último año y sigue siendo considerada “algo elevada” por funcionarios de la Fed, que creen que los precios continúan subiendo debido a los nuevos aranceles a las importaciones impuestos por la administración Trump el año pasado.
Powell dijo que espera que el impacto de esos aranceles se diluya hacia mediados de este año. Si eso no ocurre, podría plantear un dilema inmediato para su sucesor, al frente de un comité de política monetaria marcado por el rápido aumento de precios tras la pandemia de COVID-19 y preocupado por que cinco años de inflación por encima del objetivo vuelvan más difícil su control en el futuro.
Por ahora, sin embargo, Powell afirmó que las expectativas de inflación permanecen ancladas, lo que permite a la Fed observar en particular si el mercado laboral se mantiene estable.
Si bien la Fed señaló este miércoles que “las ganancias de empleo se mantuvieron bajas”, los responsables de política monetaria también eliminaron del comunicado previo la referencia a que habían aumentado los riesgos a la baja para el empleo, una señal de que el comité en su conjunto está menos preocupado por una desaceleración brusca.
Antes de la reunión de esta semana, los funcionarios de la Fed habían caracterizado en general al mercado laboral como relativamente equilibrado, con menores aumentos del empleo que se corresponden con un crecimiento más lento de la población activa, en parte como resultado de las políticas migratorias más estrictas de la administración Trump. La tasa de desempleo cayó en diciembre al 4,4%.
Los principales índices bursátiles de Estados Unidos cedieron levemente tras la publicación del comunicado de política monetaria y cerraron prácticamente sin cambios. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subió hasta alrededor del 4,25%, mientras que el rendimiento del bono a dos años se mantuvo estable cerca del 3,57%. Los futuros de tasas comenzaron a descontar el próximo recorte de la Fed para la reunión de junio.

