TOKIO.— El yen se debilitó en una jornada volátil este viernes luego de que el Banco de Japón (BOJ) concretara una suba de tasas ampliamente esperada, mientras que su gobernador ofreció pocas señales sobre el calendario de futuras alzas, aunque dejó abierta la puerta a un mayor endurecimiento monetario.
La moneda japonesa cayó inicialmente frente al dólar después de que el BOJ elevara su tasa de política monetaria al 0,75%, desde el 0,5%, en un movimiento que había sido claramente anticipado por los funcionarios, lo que llevó a los operadores a vender yenes bajo la lógica de “comprar con el rumor y vender con la noticia”.
Las pérdidas se profundizaron tras la conferencia de prensa posterior a la reunión del gobernador Kazuo Ueda, quien se mostró impreciso sobre el momento y la velocidad de futuros aumentos de tasas. El yen llegó a depreciarse un 0,6%, hasta 156,53 por dólar.
El euro subió hasta un máximo histórico de 183,25 yenes, mientras que la libra esterlina avanzó un 0,52%, a 209,16 yenes.
En su comunicado, el BOJ mantuvo su visión de que la inflación subyacente convergerá hacia el objetivo del 2% en la segunda mitad de su período de proyección de tres años, que se extiende hasta el año fiscal 2027.
Sin embargo, los miembros del directorio Hajime Takata y Naoki Tamura discreparon con esa evaluación. Takata sostuvo que la inflación subyacente ya alcanzó el objetivo, mientras que Tamura afirmó que lo hará tan pronto como a mediados del período de proyección.
“Parece que hay un debate en curso y la reacción que estamos viendo en el mercado, a mi entender, tiene que ver con los próximos movimientos del BOJ… no están decididos de antemano a otra suba”, señaló Bart Wakabayashi, gerente de la sucursal de Tokio de State Street, tras la decisión del banco central.
“Creo que hay consenso en que el nivel neutral de tasas está en torno al 1% o 1,25%, pero da la impresión de que el camino para llegar hasta allí será algo más empinado para el BOJ”, agregó.
El banco central reiteró que las tasas reales siguen en niveles “significativamente” bajos incluso después del aumento y se comprometió a continuar con el ajuste si la economía y la inflación evolucionan según lo previsto.
Durante la noche, el dólar se había debilitado brevemente tras una fuerte e inesperada caída de la inflación en Estados Unidos, pero los inversores dudaron de la confiabilidad de esos datos debido a que su recolección se vio afectada por el cierre del gobierno, por lo que el movimiento se revirtió rápidamente.
La libra esterlina volvió al punto de partida y se ubicó en 1,3374 dólares luego de que el Banco de Inglaterra recortara la tasa de interés al 3,75%, tal como se esperaba. No obstante, la decisión estuvo más ajustada de lo que anticipaba el mercado, lo que podría limitar el margen para futuros recortes.
El euro se mantuvo estable en 1,1719 dólares en Asia, presionado por la falta de orientación futura de la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, quien afirmó que todas las opciones siguen sobre la mesa y rechazó una postura más agresiva, en contraste con algunos miembros más “hawkish”.
“En las últimas semanas, los comentarios más duros de la integrante del Comité Ejecutivo del BCE, Isabel Schnabel, habían impulsado un cambio en la evaluación del mercado sobre los riesgos de política monetaria”, señalaron analistas de ANZ en una nota a clientes. “Pero el tono equilibrado indica que la visión de Schnabel, según la cual el próximo movimiento sería más probablemente una suba, no es compartida de manera amplia dentro del Consejo”.
El BCE mantuvo su tasa de referencia sin cambios en el 2%, tal como se esperaba.
En el frente político, los líderes de la Unión Europea decidieron este viernes endeudarse para financiar la defensa de Ucrania frente a Rusia durante los próximos dos años, en lugar de utilizar los activos rusos congelados, evitando así las divisiones internas sobre un plan sin precedentes para financiar a Kiev con fondos soberanos rusos.
La corona noruega se debilitó levemente hasta 10,18 por dólar después de que el banco central dejara las tasas sin cambios en 4% y señalara que no tiene apuro por recortarlas. La corona sueca mostró pocos cambios tras una decisión similar.
El dólar australiano cedió un 0,2%, hasta 0,6601 dólares, mientras que el dólar neozelandés cayó un 0,5%, a 0,5748 dólares.
El yuan chino se mantuvo firme en el mercado onshore, cerca de un máximo de más de un año alcanzado el jueves. El índice dólar subió un 0,2%, a 98,64.
Las criptomonedas rebotaron el viernes: el bitcoin avanzó un 2,5%, hasta 87.752,22 dólares, y el ether trepó más de un 4%, a 2.951,26 dólares.

