WASHINGTON.— Los aranceles «recíprocos» del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra decenas de países entraron en vigor el miércoles, incluyendo gravámenes masivos del 104% sobre productos chinos, lo que profundiza su guerra comercial global y genera una nueva ola de ventas generalizadas en los mercados financieros.
Los duros aranceles impuestos por Trump han sacudido el orden comercial global que ha perdurado durante décadas, han despertado temores de recesión y han borrado billones de dólares del valor de mercado de grandes empresas.
Desde que Trump anunció los aranceles el miércoles pasado, el S&P 500 ha sufrido su mayor caída desde la creación del índice en la década de 1950. Ahora se encuentra cerca de un mercado bajista, definido como una caída del 20% respecto de su último máximo.
Incluso los bonos de referencia global, considerados activos relativamente seguros, se vieron arrastrados por la agitación del mercado el miércoles, en un giro inquietante hacia ventas forzadas que ha encendido las alarmas entre los inversores.
Los futuros bursátiles en Europa y EE.UU. apuntaban a más caídas, tras una jornada sombría en la mayoría de los mercados asiáticos. Las acciones chinas desafiaron la tendencia, gracias al respaldo estatal que sostuvo a su debilitado mercado.
Trump ha minimizado el desplome bursátil y ha dado señales contradictorias a los inversores sobre si los aranceles se mantendrán a largo plazo, describiéndolos como «permanentes», pero al mismo tiempo jactándose de que están presionando a otros líderes para que pidan negociar.
«Tenemos muchos países que quieren hacer acuerdos», dijo el martes por la tarde en un acto en la Casa Blanca. Más tarde, en otro evento, afirmó que también espera que China busque un acuerdo.
La administración Trump ha programado conversaciones con Corea del Sur y Japón, dos aliados cercanos y socios comerciales clave, y la primera ministra italiana Giorgia Meloni tiene previsto visitar Washington la próxima semana.
El viceprimer ministro de Vietnam —un centro de manufactura asiático de bajo costo que fue objeto de algunos de los aranceles más altos— tiene previsto reunirse este miércoles con el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
La expectativa de acuerdos con otros países impulsó brevemente a los mercados bursátiles el martes, pero las acciones estadounidenses terminaron cediendo las ganancias al cierre de la jornada.
El ministro de Finanzas alemán, Joerg Kukies, advirtió el miércoles que la mayor economía de Europa corre riesgo de otra recesión debido a las tensiones comerciales. El banco de inversión JP Morgan estima que existe un 60% de probabilidad de que la economía mundial entre en recesión antes de fin de año.
El contraataque de China
Trump casi duplicó los aranceles sobre las importaciones chinas, que la semana pasada se encontraban en el 54%, como respuesta a las contramedidas que anunció Pekín. China ha prometido luchar contra lo que considera una forma de chantaje.
Los principales líderes del país planean reunirse tan pronto como este miércoles para discutir medidas para estimular la economía y estabilizar los mercados de capitales, según informó Reuters en exclusiva.
Ese mismo día, China prometió tomar medidas firmes y efectivas para proteger sus derechos e intereses.
«Estados Unidos continúa abusando de los aranceles para presionar a China. China se opone firmemente a esto y nunca aceptará este tipo de intimidación», dijo el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lin Jian, en una conferencia de prensa.
Otros países están canalizando apoyo hacia sectores clave de exportación. Corea del Sur, por ejemplo, anunció un paquete de medidas de emergencia para el sector automotriz, incluyendo recortes fiscales y subsidios.
Los bancos centrales de Nueva Zelanda e India recortaron sus tasas de interés el miércoles, lo que podría anticipar una respuesta más amplia de los responsables de política monetaria para amortiguar el impacto económico de los aranceles.
Sin embargo, algunos economistas han advertido que, en última instancia, serán los consumidores estadounidenses quienes sufran las consecuencias de la guerra comercial, enfrentando precios más altos en productos que van desde zapatillas deportivas hasta vino.
La marca danesa de equipos de audio de lujo Bang & Olufsen anunció el miércoles que aumentará los precios de algunos productos el próximo mes, para reflejar el impacto de los aranceles y otros factores.
Casi tres cuartas partes de los estadounidenses esperan que los precios de los productos cotidianos aumenten en los próximos seis meses, según una nueva encuesta de Reuters/Ipsos.
Los efectos completos de los aranceles que entraron en vigor el miércoles podrían tardar en sentirse, ya que cualquier mercancía en tránsito antes de la medianoche estará exenta de los nuevos gravámenes, siempre que llegue a EE.UU. antes del 27 de mayo.
Los aranceles generalizados del 10% que Trump impuso previamente sobre las importaciones de muchos países comenzaron el sábado pasado.
La última ronda de aranceles, que entró en vigor a las 12:01 a.m. ET (04:01 GMT), apunta a países que, según Trump, están “aprovechándose” de Estados Unidos.
Esa lista incluye a muchos de los aliados más cercanos de Washington, entre ellos la Unión Europea, que fue golpeada con un arancel del 20%, además de medidas específicas por sector. El bloque de 27 miembros votará este miércoles sobre contramedidas iniciales.
Trump ha declarado que los aranceles responden a barreras impuestas a los productos estadounidenses y que son necesarios para corregir los desequilibrios comerciales del país. También ha acusado a países como Japón de devaluar sus monedas para obtener ventajas comerciales, algo que Tokio niega.
El ministro de Finanzas japonés afirmó el miércoles que las negociaciones comerciales con Washington podrían incluir el tema de los tipos de cambio.
Trump ha insinuado que podría no haber terminado con los aranceles.
En declaraciones a legisladores republicanos el martes por la noche, anunció que pronto dará a conocer aranceles «importantes» sobre las importaciones farmacéuticas, una de las pocas categorías de productos que hasta ahora habían quedado exentas de los nuevos impuestos.

