DOHA — Las delegaciones negociadoras de Estados Unidos e Irán tienen previsto llegar esta semana a Doha para continuar las conversaciones sobre el conflicto en Medio Oriente, aunque Teherán aseguró este lunes que no existe ninguna reunión programada con la parte estadounidense, luego de que nuevos intercambios de misiles durante el fin de semana pusieran a prueba el frágil alto el fuego alcanzado en junio.
La Casa Blanca confirmó que el presidente Donald Trump enviará a su yerno Jared Kushner y al enviado especial Steve Witkoff para encabezar la delegación estadounidense. Irán, por su parte, enviará un equipo técnico a Qatar, aunque el portavoz de la Cancillería iraní, Esmaeil Baghaei, descartó cualquier encuentro directo.
«No tendremos reuniones de negociación con la parte estadounidense en ningún nivel durante los próximos días», afirmó Baghaei.
La contradicción entre ambas versiones refleja la fragilidad del memorando de entendimiento firmado el 17 de junio, que puso en pausa una guerra de cuatro meses y abrió una ventana de al menos 60 días para negociar un alto el fuego permanente, abordar el programa nuclear iraní y normalizar el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz.
Desde entonces, ambas partes se acusaron mutuamente de incumplir los compromisos asumidos.
El estrecho de Ormuz, eje de la negociación
Según un alto funcionario iraní, sí habría una reunión el martes en Doha, aunque el foco ya no estaría puesto en el programa nuclear sino en la seguridad del estrecho de Ormuz y la reducción de las tensiones militares.
Otra fuente cercana a las conversaciones indicó que equipos técnicos de ambos países mantendrán reuniones por separado el miércoles con mediadores de Qatar y Pakistán.
El estrecho de Ormuz se convirtió en el principal punto de conflicto desde que Estados Unidos e Israel atacaron objetivos iraníes el 28 de febrero, lo que paralizó prácticamente el tránsito marítimo por la vía por donde normalmente circula cerca del 20% del comercio mundial de petróleo.
La interrupción del tráfico impulsó el precio del crudo por encima de los u$s 100 por barril, alimentando presiones inflacionarias y generando un problema político para Trump de cara a las elecciones legislativas de noviembre.
Trump mantiene la presión
Consultado sobre las negociaciones, Trump evitó dar señales de optimismo.
«La reunión en Doha puede ser importante… o puede que no. Lo veremos», declaró desde el Despacho Oval.
Al mismo tiempo insistió en que Estados Unidos mantiene ventaja militar y reiteró que Irán no puede desarrollar un arma nuclear.
En paralelo, Irán busca aumentar su poder de negociación utilizando su control sobre el estrecho de Ormuz. El Gobierno iraní anunció que analiza cobrar tarifas a los buques que transiten por la vía marítima y restringió el movimiento de embarcaciones que se aparten de los corredores autorizados.
Washington acusó además a Teherán de atacar al menos dos buques comerciales con misiles o drones durante los últimos días, mientras que Estados Unidos respondió con bombardeos sobre instalaciones militares iraníes.
Irán contestó el domingo lanzando misiles y drones contra bases militares estadounidenses en Kuwait y Bahréin.
Críticas en el Congreso de EE.UU.
Steve Witkoff y el secretario de Estado, Marco Rubio, ofrecieron este lunes una sesión informativa telefónica a miembros del Congreso sobre la situación con Irán.
El senador republicano Steve Daines calificó el encuentro como «constructivo», aunque reconoció que los funcionarios brindaron pocos detalles.
En cambio, el líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, cuestionó duramente la exposición.
«Después de arrastrar a Estados Unidos a una guerra costosa, la administración Trump todavía no puede explicar qué obtuvo el país a cambio. Irán conservará miles de millones de dólares en ingresos petroleros y seguirá teniendo una posición estratégica sobre el estrecho de Ormuz», afirmó.
Liberación de activos y reacción del mercado
En medio de las negociaciones, el presidente iraní Masoud Pezeshkian anunció que u$s 6.000 millones, de un total de u$s 12.000 millones de activos iraníes congelados en Qatar, serán liberados y transferidos nuevamente a Irán.
El mandatario calificó el acuerdo como «una gran victoria para el pueblo iraní», destacando que también contempla exenciones de sanciones estadounidenses sobre los sectores petrolero y petroquímico del país.
La persistencia de las tensiones militares impulsó una nueva suba del petróleo, que avanzó más de 1% este lunes.
Por su parte, el presidente francés Emmanuel Macron informó que trabaja junto con Omán para reducir la tensión en la región y coordinar operaciones internacionales destinadas a retirar posibles minas del estrecho de Ormuz y garantizar la normalización del tráfico marítimo.

