MOSCÚ.— Estados Unidos otorgó una exención de 30 días que permite a distintos países comprar petróleo y productos derivados rusos sancionados que actualmente se encuentran varados en el mar. Según el secretario del Tesoro, Scott Bessent, la medida busca estabilizar los mercados energéticos globales, alterados por la guerra con Irán.
Tras el anuncio, los precios del petróleo cedieron el viernes por la mañana en Asia. De acuerdo con Kirill Dmitriev, enviado presidencial ruso, la decisión podría afectar unos 100 millones de barriles de crudo ruso, una cantidad equivalente a casi un día completo de producción mundial.
La medida representa el segundo retroceso significativo en las sanciones vinculadas a la guerra en Ucrania en poco más de una semana, y forma parte de los intentos de la administración del presidente Donald Trump por contener los precios de la energía después de que los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán paralizaran el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz.
El jueves, la Agencia Internacional de Energía (AIE) advirtió que la guerra en Medio Oriente está generando la mayor interrupción en el suministro de petróleo de la historia.
La exención rige hasta el 11 de abril
La licencia emitida por Washington el jueves autoriza la entrega y venta de petróleo crudo y productos derivados rusos cargados en buques hasta el 12 de marzo, y será válida hasta la medianoche del 11 de abril (hora de Washington), según el documento publicado por el Departamento del Tesoro.
La decisión refleja la preocupación de la Casa Blanca por el salto del precio del petróleo tras casi dos semanas de ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, un aumento que podría afectar a empresas y consumidores estadounidenses de cara a las elecciones legislativas de noviembre, en las que los republicanos de Trump buscan conservar el control del Congreso.
Bessent afirmó en un comunicado publicado en la red social X, pocas horas después de que el petróleo superara los u$s100 por barril, que la medida es “limitada y de corto plazo” y que no proporcionará un beneficio financiero significativo al gobierno ruso.
“El aumento temporal del precio del petróleo es una disrupción de corto plazo que generará un beneficio masivo para nuestra nación y economía a largo plazo”, sostuvo Bessent, en línea con declaraciones previas de Trump.
Aunque la flexibilización de sanciones podría aumentar la oferta global de crudo, también complica los esfuerzos de Occidente por reducir los ingresos de Rusia para financiar su guerra en Ucrania y podría generar tensiones entre Washington y sus aliados.
Europa rechaza relajar las sanciones a Rusia
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, tras participar en una llamada con líderes del G7 para discutir el impacto de la guerra con Irán en los mercados energéticos, afirmó que no es el momento de aliviar las sanciones contra Rusia.
El ministro de Energía británico, Michael Shanks, declaró a la BBC que el Reino Unido no relajará en absoluto sus sanciones contra Rusia, y describió el contexto actual como “un momento crítico en la agresión rusa contra Ucrania”.
La flexibilización de sanciones se produjo después de una conversación telefónica entre Trump y el presidente ruso Vladimir Putin el 9 de marzo, seguida por una visita a Estados Unidos de Dmitriev para discutir la crisis energética con una delegación estadounidense que incluía al enviado especial de Trump Steve Witkoff y al yerno del presidente, Jared Kushner.
“En el contexto de una creciente crisis energética, un mayor alivio de las restricciones al suministro energético ruso parece cada vez más inevitable, pese a la resistencia de algunos burócratas en Bruselas”, escribió Dmitriev en la aplicación de mensajería Telegram.
Tras el anuncio del Tesoro, el viceprimer ministro de Tailandia, Phipat Ratchakitprakarn, afirmó que su país está dispuesto a comprar crudo ruso y que se prepara para iniciar conversaciones al respecto.
El Tesoro estadounidense ya había emitido otra exención de 30 días el 5 de marzo, específicamente para India, permitiendo a Nueva Delhi adquirir petróleo ruso que también estaba varado en el mar.
Rusia, cuyos ingresos energéticos se redujeron a la mitad en los primeros dos meses del año y cuyo gobierno ya evaluaba un fuerte recorte del gasto presupuestario, podría beneficiarse de un precio del petróleo más alto.
Trump también ordenó a la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC) ofrecer seguros contra riesgo político y garantías financieras para el comercio marítimo en el Golfo, y señaló que la Marina estadounidense podría escoltar buques en la región.
Además, la administración está evaluando suspender temporalmente una normativa de transporte conocida como el “Jones Act”, para asegurar que los productos energéticos y agrícolas puedan moverse libremente entre puertos estadounidenses, informó la Casa Blanca.
“El presidente está tomando todas las medidas posibles para bajar los precios… y verán más acciones en los próximos días”, afirmó el jefe adjunto de gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, en el programa “Primetime” de Fox News.

