NUEVA YORK.- Estado Islámico tomó como rehenes a un grupo de al menos 27 personas en el escasamente poblado desierto de Sweida, en el sur de Siria, para utilizarlos como ventaja en las negociaciones con el gobierno, según informó Human Rights Watch.
Entre los secuestrados, que en su mayoría son miembros de la comunidad drusa minoritaria, hay al menos 16 niños de entre 7 y 15 años, dijo el sábado el grupo de derechos humanos, citando a testigos y familiares. «Durante un mes, las familias de los secuestrados de Sweida han estado pidiendo la liberación de sus seres queridos», dijo en un comunicado Lama Fakih, directora adjunta de HRW en Medio Oriente. «Las vidas civiles no deberían usarse como moneda de cambio, e ISIS debería liberar a todos los rehenes de inmediato».
Los niños fueron capturados durante los ataques a fines de julio en varias aldeas en las partes orientales de Sweida, denunció HRW. Varios testigos dijeron al grupo de derechos humanos que 57 personas murieron en el ataque, después del cual otras 27 fueron tomadas por miembros del grupo terrorista.
Tras los ataques, Estado Islámico publicó videos que mostraban a mujeres secuestradas, y una de ellas afirmó que serían asesinadas si el gobierno sirio no detenía su asalto a Yarmouk, un campo de refugiados palestinos controlado por ISIS, al sur de Damasco. En las semanas posteriores, los medios locales informaron de la decapitación de Muhannad Abu Ammar, de 19 años, a manos de sus secuestradores. Una mujer llamada Zaya, también tomada como rehén, murió por causas desconocidas varios días después.

