WASHINGTON— El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, probablemente intente enfriar las crecientes expectativas de los inversores sobre un recorte de tasas en septiembre, dado que el comité encargado de fijarlas sigue dividido respecto de su próximo paso.
Las revisiones que mostraron un débil crecimiento del empleo en el último informe laboral, junto con datos que indican que la inflación no avanza tan rápido como se esperaba, han convencido a muchos en el mercado de que Powell no podrá resistir por más tiempo un recorte de tasas.
La presión constante desde la Casa Blanca y del secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha elevado las apuestas. La Fed ha mantenido las tasas sin cambios en lo que va del año, temiendo que la inflación repunte.
Según datos de la Reserva Federal de Atlanta, el mercado asigna ahora un 65% de probabilidad a un recorte de 25 puntos básicos en diciembre y un 15% a uno de 50 puntos básicos.
No obstante, Powell podría intentar moderar esas expectativas. Según los analistas, el presidente de la Fed no quiere que el mercado asuma que el recorte está asegurado. “Si el mercado descuenta un recorte justo antes de la reunión del 16 y 17 de septiembre, sería muy difícil que el banco central decidiera mantener las tasas estables”, advirtió Ethan Harris, ex economista jefe de Bank of America Securities. “A la Fed no le gusta sorprender a los mercados en los días de decisión”, añadió.
“Lo más importante a vigilar ahora es… si [los funcionarios de la Fed] van a contradecir las expectativas del mercado”, señaló Ellen Zentner, estratega jefe de economía de Morgan Stanley Wealth Management. Según ella, los miembros que no apoyen un recorte en septiembre saldrán a hablar públicamente.
“Si creen que el mercado está equivocado, saldrán a decirlo, porque tienen la tarea de enfriar el ánimo”, agregó.
¿Todas las miradas en Jackson Hole?
Harris considera que Powell utilizará su discurso en Jackson Hole, previsto para el 22 de agosto en el retiro anual de verano del banco central, para dejar claro que un recorte en septiembre sigue siendo incierto. Este evento ha ganado peso como una especie de reunión informal del comité de tasas de la Fed.
Aun así, Zentner cree que la Fed finalmente no irá en contra de las expectativas del mercado y que recortará las tasas en 25 puntos básicos en septiembre, limitándose a descartar un recorte mayor de 50 puntos básicos.
Esta semana, Bessent pidió abiertamente que la Fed reduzca la tasa en 50 puntos básicos en septiembre, como inicio de una serie de recortes que la llevarían a bajar entre 150 y 175 puntos básicos. Actualmente, la tasa de referencia de la Fed se ubica en un rango de 4,25%-4,5%.
Robert Brusca, presidente de FAO Economics y ex miembro de la Fed de Nueva York, dijo que los comentarios del secretario del Tesoro buscan mantener la máxima presión sobre Powell. Harris cree que la idea de un recorte de 50 puntos básicos seguirá circulando, y que los republicanos argumentarán a su favor, como ocurrió el pasado septiembre cuando la Fed temía por el mercado laboral.
Sin embargo, los economistas advierten que este año es diferente al anterior, sobre todo por el fuerte aumento de los aranceles a las importaciones. Michael Gapen, economista jefe de Morgan Stanley, sostuvo que un recorte de 50 puntos básicos solo estaría sobre la mesa si la Fed temiera que la economía se dirige a una recesión.
Disensos asegurados
Según Harris, han quedado atrás los tiempos en que la Fed actuaba al unísono. Los votos disidentes en julio a favor de un recorte, emitidos por dos gobernadores designados por Donald Trump —Christopher Waller y Michelle Bowman—, “rompieron el hielo”, dijo. Esto significa que habrá disensos sin importar la decisión que se adopte.
Actualmente, ni los halcones (partidarios de mantener las tasas) ni las palomas (partidarios de bajarlas) tienen mayoría. La mayoría de los funcionarios de la Fed se ubica en una posición intermedia, explicó Stephen Ricchiuto, economista jefe de Mizuho Securities.

El debate gira en torno a si vale la pena recortar las tasas para apuntalar un mercado laboral que se debilita. En circunstancias normales, la Fed podría dar ese paso, pero los halcones temen un repunte fuerte de la inflación. Tampoco creen que el mercado laboral esté tan deteriorado como sostienen sus colegas.
“Espero un debate muy activo entre halcones y palomas hasta llegar a la reunión de septiembre, lo que introduce cierta duda sobre el recorte”, afirmó Harris.
“Los halcones no se van a rendir”, añadió.
Harris dijo que los datos de este mes justificarían un recorte de 25 puntos básicos.
Los economistas de Wall Street también están divididos. Bill Adams, de Comerica, cree que la Fed mantendrá las tasas sin cambios en septiembre, mientras que Matt Luzzetti, de Deutsche Bank, ve una pausa hasta diciembre. Ambos señalan, sin embargo, que la decisión es muy ajustada.
Muchos economistas coinciden en que la resolución final dependerá del informe de empleo de agosto y de los datos de inflación que se publicarán antes de la próxima reunión del comité de tasas de la Fed.

