WASHINGTON.— Los inversores estarán atentos esta semana al presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, en busca de señales sobre cómo el banco central estadounidense está evaluando una serie de riesgos para la economía, en medio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Se espera que los funcionarios mantengan la tasa de interés de referencia sin cambios por segunda reunión consecutiva, en un rango de entre 3,5% y 3,75%. Sin embargo, es probable que exista un debate intenso sobre cómo la guerra en Medio Oriente podría presionar ambos lados de su mandato —crecimiento e inflación— y si responder al riesgo de una desaceleración podría, al mismo tiempo, alimentar una inflación que ya lleva cinco años por encima del objetivo de la Fed.
“Cuando el doble mandato de la Fed se convierte en un mandato en tensión, debe haber debate”, señaló Diane Swonk, economista jefe de KPMG. “Y la realidad es que no tenemos el lujo de otros bancos centrales de simplemente ignorar la inflación, dado que llevamos cinco años con niveles elevados y el riesgo de que se vuelva más persistente crece día a día”.
Los funcionarios de la Fed publicarán su comunicado tras la reunión el miércoles a las 14 (hora de Washington), y Powell ofrecerá una conferencia de prensa media hora después.
Los responsables de la política monetaria presentarán nuevas proyecciones económicas que podrían mostrar cómo están interpretando los últimos datos y el contexto geopolítico. Economistas encuestados por Bloomberg esperan que proyecten dos recortes de tasas de 25 puntos básicos para este año, frente al único recorte que estimaban en diciembre.
Los datos conocidos desde la reunión de enero muestran que la inflación se mantenía elevada incluso antes del salto en el precio del petróleo provocado por el conflicto en Medio Oriente. En paralelo, el mercado laboral mostró señales mixtas: un sólido informe en enero fue seguido por una caída inesperada en el empleo en febrero.
Las proyecciones sobre inflación, crecimiento (PBI) y desempleo podrían ofrecer pistas sobre cómo la Fed cree que el shock petrolero impactará en la economía en el mediano plazo.
El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) podría mencionar el conflicto con Irán en su comunicado, reconociendo la mayor incertidumbre geopolítica y su impacto en la economía estadounidense. También podría ajustar su descripción del mercado laboral para reflejar la reciente volatilidad en el empleo.
Otro punto clave será cómo caracterizan la inflación tras la reciente suba en los precios de la energía.
Las minutas de enero mostraron que varios funcionarios estaban abiertos a reconocer riesgos “en ambas direcciones” para la trayectoria de las tasas, lo que sugiere disposición a subirlas si la inflación persiste. Casi la mitad de los economistas encuestados espera que ese lenguaje se incorpore ahora, aunque la debilidad reciente del empleo y la incertidumbre por el conflicto podrían reducir el respaldo a nuevas subas.
El gobernador Stephen Miran anticipó el 6 de marzo que votaría en contra si las tasas se mantienen sin cambios, manteniendo su postura a favor de recortes más rápidos desde que se incorporó a la Fed en septiembre. También podrían inclinarse por una baja Christopher Waller y la vicepresidenta de Supervisión, Michelle Bowman, quienes han mostrado preocupación por la fragilidad del mercado laboral.
Powell probablemente enfatice que los funcionarios necesitan más tiempo para evaluar la duración del conflicto con Irán y su impacto sobre el crecimiento y la inflación. También es esperable que subraye el elevado nivel de incertidumbre y la necesidad de mantener flexibilidad en la política monetaria.
“En nuestra visión, el FOMC debería mirar más allá del shock petrolero y mantener un sesgo hacia la baja de tasas, como indicaría una política monetaria óptima si las expectativas de inflación permanecen ancladas”, señalaron Anna Wong y Chris G. Collins.
En la conferencia también podrían surgir preguntas sobre el futuro de Powell al frente de la Fed, dado que su mandato como presidente finaliza en mayo. El presidente Donald Trump nominó a Kevin Warsh, exgobernador de la Fed, para reemplazarlo, aunque su confirmación en el Senado está bloqueada por el republicano Thom Tillis, quien exige resolver una investigación del Departamento de Justicia sobre el organismo.
La semana pasada, un juez estadounidense bloqueó citaciones judiciales del Departamento de Justicia dirigidas a la Fed por los costos de renovación de sus instalaciones, aunque la fiscal Jeanine Pirro anticipó que apelará la decisión. No está claro cuánto profundizará Powell en este tema, ya que ha evitado responder sobre ello en conferencias recientes.

