PEKÍN.- La mayoría de las empresas estadounidenses con operaciones en China no planea abandonar el país a pesar de los desafíos que imponen los aranceles, según una encuesta realizada a fines del mes pasado por la Cámara de Comercio Estadounidense en China (AmCham China).
Una tregua de 90 días alcanzada en Ginebra el mes pasado es seguida de cerca por las firmas estadounidenses en China. Según la encuesta de AmCham realizada entre el 23 y el 28 de mayo a 112 empresas, el 21% afirmó que aumentaría su producción y ventas dentro de China si los aranceles de EE. UU. vuelven a subir, mientras que el 13% trasladaría su producción desde China hacia otros países. Por su parte, el 41% no haría cambios significativos en ese escenario.
AmCham no reveló los nombres ni el tamaño de las empresas que respondieron a la encuesta. La cámara incluye tanto a grandes marcas estadounidenses como Microsoft Corp. y Coca-Cola Co., como también a firmas más pequeñas con ingresos globales inferiores al millón de dólares.
En otra señal de la gravedad de la guerra comercial en su punto más alto, entre abril y mediados de mayo, cerca de un tercio de las empresas encuestadas dijo que los aranceles en ese período hicieron que sus operaciones fueran no rentables, y un 7% consideró cerrar sus operaciones en China debido a los aranceles de EE. UU.
Ninguna empresa dijo que trasladaría su producción de vuelta a EE. UU. si los aranceles volvieran a los niveles previos, que llegaron al 145% en muchas importaciones provenientes de China. Además, alrededor del 11% reportó cancelaciones de contratos o pedidos por parte de socios y clientes locales tras la entrada en vigor de los aranceles más altos el pasado 2 de abril, según la encuesta.
Washington y Pekín continúan en medio de negociaciones comerciales, conversaciones que parecían estancadas hasta que, el jueves por la noche (hora de EE. UU.), los presidentes Donald Trump y Xi Jinping mantuvieron una llamada telefónica en la que acordaron seguir dialogando.
El principal enviado de Trump para China, David Perdue, también ha intentado tranquilizar a las empresas estadounidenses con operaciones en ese país. Según personas familiarizadas con el asunto, el funcionario dijo el jueves a grupos empresariales estadounidenses que la administración Trump busca formas de cooperar con China y apoya su presencia en el país.
Otros puntos destacados de la encuesta:
-
La mayoría de las empresas estadounidenses dijo que los aranceles están aumentando los costos. Sin embargo, un 27% reportó haber obtenido exenciones de productos por parte de China. Aun así, el 4% indicó que esas exenciones fueron eliminadas o rechazadas recientemente en la aduana, lo que evidencia la falta de transparencia y confusión en las fronteras.
-
Un 22% de los encuestados dijo haber experimentado controles a la exportación como forma de presión por parte del gobierno estadounidense desde el 2 de abril, frente a un 13% que reportó presión de controles de exportación chinos en el mismo período.
-
Un 12% reportó problemas relacionados con la exportación de tierras raras. De las 12 empresas que respondieron esa pregunta, cinco afirmaron que ellas o sus socios no han podido exportar tierras raras desde el 12 de mayo, otras cinco dijeron estar tramitando las licencias necesarias, y las dos restantes lograron exportar.

