CARACAS / NUEVA YORK — Una operación relámpago de fuerzas especiales estadounidenses, con la ayuda de contratistas independientes y la supuesta asistencia de la inteligencia israelí para capturar al presidente depuesto de Venezuela, Nicolás Maduro, dejó al menos 42 narcoterroristas muertos.
Las imágenes exclusivas a las que accedió el Último Cable muestran escenas de gran destrucción en distintos puntos del área metropolitana de Caracas, con edificaciones dañadas, vehículos militares impactados y presencia de restos de armamento de alta precisión presuntamente utilizado durante la ofensiva.


La operación, bautizada por Washington como “Operación Resolución Absoluta”, se ejecutó antes del amanecer del sábado con una combinación de bombardeos selectivos y despliegue de comandos sobre objetivos militares y políticos. Maduro fue capturado junto a su esposa y trasladado de manera inmediata a territorio estadounidense.
Ya en suelo norteamericano, fue derivado en helicóptero hacia Nueva York, donde permanece recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, a la espera de enfrentar cargos por narcotráfico, terrorismo, narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y delitos vinculados con armas automáticas.
El entorno jurídico se moverá con velocidad. Una acusación sustitutiva del Distrito Sur de Nueva York ya fue presentada y se espera que en los próximos días Maduro comparezca ante un juez federal en Manhattan.
En un video difundido en redes asociadas a la Casa Blanca, se lo vio esposado, en sandalias, custodiado por la DEA. “Buenas noches, feliz año nuevo”, se lo escucha decir en inglés. En español, solo pronunció: “Qué triste”.



Mientras tanto, Venezuela quedó sumida en un doble comando político. En Caracas, el Tribunal Supremo de Justicia dispuso que Delcy Rodríguez asuma como presidenta encargada, manteniendo formalmente la continuidad institucional.
Pero desde Washington, Donald Trump anunció que Estados Unidos “gobernará temporalmente” el país hasta garantizar una transición “pacífica, adecuada y juiciosa”, afirmando además el “dominio” norteamericano en América Latina y advirtiendo que no descarta una ofensiva “mucho mayor” si el círculo del chavismo intenta retomar control efectivo.
Rodríguez declaró que Maduro sigue siendo “el único presidente de Venezuela”, aunque también expresó “voluntad de relaciones de respeto” con Washington. Ese cruce sembró dudas sobre la cohesión interna del chavismo y el rol real que jugará la oposición venezolana, históricamente reprimida y ahora enfrentada a un escenario tan inédito como peligroso.
El saldo humano y la próxima fase
Las primeras estimaciones indican 42 fallecidos, entre personal militar agentes de seguridad del régimen, aunque no hay aún un registro oficial definitivo. El número podría aumentar conforme avanzan los relevamientos en zonas afectadas por los bombardeos iniciales y enfrentamientos posteriores.
Pero lo ocurrido sería solo el inicio de algo mayor. Esta operación marca el comienzo de una persecución global dirigida a desarticular por completo al denominado Cartel de los Soles.


En esta nueva fase, no se descarta la participación de agencias internacionales en coordinación con fuerzas especiales argentinas, que podrían intervenir en capturas y extradiciones exprés de financistas y operadores clave vinculados tanto al esquema de narcotráfico como al entramado marítimo petrolero y político que habría sostenido la estructura criminal.
Entre los principales objetivos aparecen figuras empresariales, navieras asociadas a logística petrolera y operadores financieros con conexiones directas o indirectas con el entorno del fugitivo Diosdado Cabello, señalado como eje central de articulación del llamado narcoterrorismo venezolano.
Lo que empezó como una operación sorpresa ya se proyecta como un proceso sistemático, internacional, de alto impacto diplomático y judicial. Venezuela entra así en una etapa sin precedentes: con su presidente preso en Nueva York, una dirigencia fragmentada, una región expectante y una cacería global que recién comienza.

