SANTIAGO.— La pobreza en América Latina cayó al 25,5% en 2024, según un nuevo informe de la Cepal, en gran parte gracias a los avances registrados en México y Brasil. La pobreza extrema también retrocedió al 9,8%, aunque con diferencias marcadas por género, edad y territorio.
El Panorama Social de América Latina y el Caribe confirma una recuperación sostenida de los indicadores tras la pandemia. El retroceso de la pobreza —equivalente a 162 millones de personas— responde a políticas públicas más activas, mejoras en vivienda y servicios, y a la estabilización económica de los principales países. México fue el país que más contribuyó a esta mejora, señaló el organismo.
La pobreza extrema, que afecta a 62 millones de latinoamericanos, cayó 0,8 puntos en un año. La Cepal atribuye ese descenso al desempeño de México y, en menor medida, Brasil, impulsado por avances en infraestructura básica.
Aun así, la recuperación no es homogénea. Los niños, niñas y adolescentes siguen siendo los más afectados, sobre todo en áreas rurales. El organismo remarca además una brecha de género persistente: por cada 100 hombres en privación multidimensional, hay 122 mujeres.
La desigualdad de ingresos continúa siendo un obstáculo estructural. El 10% más rico concentra el 34% del ingreso total, mientras que el 10% más pobre accede apenas al 1,7%, lo que ralentiza la reducción de la pobreza.
En paralelo, el gasto social de los gobiernos centrales se mantuvo en el 11% del PBI en 2024 y el gasto social per cápita se ubicó en 1.362 dólares. La Cepal advierte que sostener ese nivel será clave para consolidar los avances.
La región, pese a la mejora de este año, aún contabiliza 162 millones de personas en situación de pobreza, un nivel que permanece por encima del registrado antes de la pandemia.

