BRUSELAS.- Los líderes de la Unión Europea avanzarán este jueves hacía una financiación conjunta que los ayude a recuperarse de la crisis económica y política derivada del COVID-19 pidiendo a la Comisión Europea que proponga un fondo lo suficientemente amplio para atender a los sectores y regiones más afectadas.
El objetivo es concretar las características de dicho fondo que necesita la Unión Europea para reactivar su economía. En este punto es donde discrepan los países miembros, pues cada uno tiene una propuesta distinta sobre la mesa.
Varios líderes consideran que una financiación conjunta masiva para impulsar la recuperación es una herramienta clave de la solidaridad del Bloque, ya que algunos de los 27 países lo tendrán mucho más difícil que otros para recuperar su posición económica después de la profunda recesión que ha sufrido la zona euro.
“La idea de contar con un instrumento especial para hacer frente a la crisis está empezando a ser consensuado”, aseguro un alto representante de la UE que participó en la preparación de la cumbre.
Se espera que en el encuentro el presidente de España, Pedro Sánchez, proponga la creación de un fondo de de 1,5 billones de euros que se repartirá mediante transferencias. De esta manera se evitaría el endeudamiento de los países más afectados por la pandemia, que no serían préstamos, sino inyecciones de efectivo para solucionar la crisis.
Este fondo se financiaría con el presupuesto comunitario, aunque planteando que la deuda que se emita sea perpetua, con lo cual solo hay que pagar los intereses. Esto significa que tampoco aumentaría la contribución de los países comunitarios.
Sánchez buscará con su propuesta acercar a los países del norte y sur de Europa. “Es pragmática, efectiva y asumible por los socios más recientes”, aseguró el líder del Ejecutivo español.
Por su parte, Francia estaría de acuerdo con la creación de dicho fondo, pero no comparte la aplicación de deuda perpetua, ya que piden la creación de un tipo de eurobono con un plazo de tiempo limitado y un objetivo en concreto.
Mientras que Italia, uno de los países más afectados por la pandemia, solo contempla la emisión de eurobonos para la resolución de la crisis, como expresó su presidente, Giuseppe Conte, en el Senado del país.
Otros países sostienen que el camino a seguir son las subvenciones, en lugar de préstamos, porque eso ayudaría a evitar una gran acumulación de deuda en los países que ya están endeudados.
Una vez la Comisión Europea presente su propuesta, los líderes la discutirán de nuevo con vistas a su adopción en junio. No obstante, la decisión final puede llevar más tiempo, según advirtieron las fuentes consultadas, debido a la complejidad de las conversaciones sobre el presupuesto de la UE, llamado marco financiero plurianual de la Unión Europea.

