BERLÍN.- Luego de varios acontecimientos confusos respecto a la salud de la canciller alemana, Ángela Merkel, agradeció el interés pero reiteró que no tiene ningún problema.
«Entiendo el interés por mi salud, pero ya respondí a esas preguntas», lanzó en una rueda de prensa en Berlín al ser interrogada sobre sus temores. A la vez, aseguró que está en perfectas condiciones para terminar su mandato en 2021 y dar paso a otra persona, tal como planeó.
Hace un mes atrás, la alemana protagonizó el primer hecho que se llevó la atención de los medios de comunicación: durante un acto oficial con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en Berlín, padeció espamos y temblores. En su momento aseguró que estaba deshidratada y se recuperó rápido luego de tomar varios vasos de agua.
Días después, en un acto oficial en el palacio de Berlín, los temblores de la canciller volvieron y lo mismo sucedió el 10 de julio al recibir al primer ministro de Finlandia, Antti Rinne.
Los malestares la obligaron a romper protocolos. Por ejemplo, recibió a la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y a la primera ministra de Moldavia, Maia Sandu, sentada e incluso entonó himnos de esta manera.

