TURAIF.- El rey Salman inauguró un proyecto que se espera que aumente el producto bruto interno del reino en 6.400 millones de dólares y su PIB no petrolero en alrededor de un 3 por ciento. El reino invertirá alrededor de 22.600 millones de dólares en el proyecto, informó el Ministerio de Energía, Industria y Recursos Minerales en un comunicado.
La finalización de la próxima fase elevará la producción de fertilizantes fosfatados del reino a 9 millones de toneladas anuales, dijo el ministro de Energía, Khalid al-Falih. «Esto hará que el reino sea el segundo mayor productor de fertilizantes de fosfato en el mundo», agregó Falih.
La minería es clave para los esfuerzos del reino por diversificar su economía lejos de los hidrocarburos, ya que el gobierno apunta a más que triplicar la contribución del sector a la producción económica de la nación para el 2030. Las autoridades sauditas estiman que la región tiene 500 millones de toneladas de mineral de fosfato, alrededor del 7 por ciento de las reservas mundiales probadas, principalmente en las áreas de Al Jalamid y Umm Wu’al entre Arar y Turaif. El Ministerio de Energía estima que los recursos minerales no utilizados del reino se valorarán en 1,3 trillones de dólares.
El presidente ejecutivo de Aramco, Amin Nasser, dijo el jueves que el gigante petrolero estatal había invertido más de 2.600 millones de dólares en el desarrollo del primer sistema en el reino para producir y suministrar gas no convencional. Dicha inversión apunta a proporcionar suficiente energía a precios competitivos para desarrollar el proyecto minero Waad Al-Shamaal, según un comunicado emitido por Aramco.
Los esfuerzos de Arabia Saudita por construir una economía que no dependa del petróleo y los subsidios estatales implican un cambio hacia la minería de vastas reservas de bauxita, la principal fuente de aluminio, sin explotar, así como de fosfato, oro, cobre y uranio.

