WALL STREET.— Nvidia paga un dividendo “simbólico” y, aunque un aumento podría ampliar la base de inversores de la acción, la compañía viene encontrando otros usos para su efectivo.
¿Podría Nvidia empezar a pagar un dividendo más serio? Es algo que muchos inversores quieren, según un analista, aunque eso no significa necesariamente que vaya a ocurrir.
Nvidia paga un dividendo mínimo, con un rendimiento de apenas 0,02%. Las tecnológicas suelen ubicarse entre las compañías con menores dividend yields dentro del Dow Jones Industrial Average: por ejemplo, las acciones de Apple rinden 0,35%, mientras que Amazon directamente no distribuye dividendos.
Sin embargo, el analista de UBS Timothy Arcuri escribió recientemente que “muchos inversores” con los que habla “están presionando por un compromiso mucho mayor en dividendos”. En su visión, eso podría hacer que la acción de Nvidia resulte atractiva para una base más amplia de inversores.
Arcuri también cree posible que el fabricante de chips aumente su programa de recompra de acciones hasta una cifra cercana a los u$s 150.000 millones en los próximos 12 meses. Nvidia amplió su programa de buybacks en u$s 60.000 millones en agosto pasado, una cifra récord para la compañía. Según su último balance presentado en febrero, todavía tiene autorizados unos u$s 58.500 millones bajo el programa vigente.
Todo esto abre una discusión más amplia sobre asignación de capital. Las compañías con exceso de caja pueden optar por acumular efectivo, devolverlo a accionistas vía dividendos o recompras, realizar adquisiciones o reinvertir en el negocio mediante investigación y desarrollo. Ahora, Nvidia muestra un creciente interés por otra alternativa: invertir en otras empresas dentro del ecosistema de inteligencia artificial.
“Al reciclar capital dentro del ecosistema de IA, Nvidia busca acelerar un poco más el círculo virtuoso de innovación disruptiva y, idealmente, orientarlo a su favor”, explicó Nicholas Colas, cofundador de DataTrek Research.
Según Colas, Nvidia tiene suficiente caja para operar de esta manera, aunque los inversores querrán ver resultados concretos. Y esperan una actualización este miércoles, cuando la empresa presente resultados trimestrales.
David Wagner, director de renta variable en Aptus Capital Advisors, señaló que el CEO Jensen Huang siguió una estrategia de “reinvención agresiva e hipercrecimiento” en lugar de convertir a Nvidia en una acción tradicional de ingresos estables. Y considera improbable que eso cambie.
“Nvidia no está simplemente sentada sobre su caja”, dijo Wagner a MarketWatch, destacando que la empresa comprometió decenas de miles de millones de dólares en inversiones estratégicas y despliegue de capital solo este año.
En lugar de ofrecer un dividendo gravado impositivamente para los accionistas, Nvidia está invirtiendo en el desarrollo de hardware, asegurando su ecosistema tecnológico y financiando alianzas para desplegar múltiples gigavatios de sus chips. Según Wagner, estas inversiones “deberían generar una tasa interna de retorno mucho mejor a largo plazo que un pequeño dividendo simbólico”.
Al mismo tiempo, si Nvidia anuncia un aumento en su programa de recompra de acciones, eso enviaría al mercado la señal de que su “dominancia en inteligencia artificial se está traduciendo en una liquidez espectacular”.
El hecho de que Nvidia genere suficiente caja excedente como para recomprar decenas de miles de millones de dólares en acciones mientras invierte miles de millones en investigación y desarrollo es “una hazaña reservada únicamente para las mega caps de élite”, agregó Wagner.
Brian Mulberry, estratega jefe de mercados en Zacks Investment Management, dijo que si Nvidia vuelve a presentar ingresos y ganancias por acción muy por encima de las expectativas de Wall Street —como ocurrió en los últimos trimestres— podría devolver capital a los accionistas tanto mediante mayores dividendos como ampliando el programa de recompra.
Sin embargo, Jed Ellerbroek, portfolio manager en Argent Capital Management, sostuvo que cualquier incremento del dividendo probablemente sería “en gran medida irrelevante”. Desde afuera, explicó, el dividendo de Nvidia parece más un pago simbólico que la empresa realiza casi por obligación.
Arcuri estima que Nvidia generará cerca de u$s 190.000 millones en flujo de caja libre este año y unos u$s 320.000 millones el próximo. Al mismo tiempo, el flujo de caja de la compañía se está orientando más hacia inversiones accionarias vinculadas a inteligencia artificial y menos hacia recompras de acciones, señaló Colas.
Recientemente, Nvidia destinó miles de millones de dólares a empresas de su ecosistema de centros de datos, incluyendo al fabricante de chips de inferencia Groq, al fabricante de vidrio Corning y a la firma de neocloud CoreWeave.
Mientras Nvidia destinó el 39% de su flujo de caja operativo a recompras de acciones en el año fiscal 2026, esa proporción fue menor al 52% registrado el año anterior, destacó Colas.
Esa tendencia “hace más compleja la valuación de sus flujos de caja”, agregó. El mayor foco en inversiones en lugar de recompras plantea interrogantes sobre cuánto retorno sobre inversión terminarán obteniendo los accionistas de Nvidia.
Aun así, Colas cree que, aunque Nvidia sería “una historia más limpia” si no actuara también como inversor, “eso no garantiza que sería una mejor acción”. Según su visión, la valuación de la compañía sigue dependiendo principalmente del optimismo del mercado respecto a su crecimiento futuro.

