WALL STREET.— Mientras los inversores discuten qué empresa dominará el mercado de chips para inteligencia artificial, un analista de Bernstein sostiene que la verdadera pregunta es si el mercado todavía está creciendo.
Alphabet ya superó a Microsoft para convertirse en la tercera empresa más grande por capitalización bursátil y ahora se acerca a Apple. Después, en la mira quedaría Nvidia.
La dinámica tiene dos caras. Las acciones de Alphabet (GOOG +1,62%; GOOGL +1,53%) vienen subiendo con fuerza gracias al entusiasmo por sus avances en inteligencia artificial. Y las de Nvidia (NVDA –2,59%) han caído mucho desde los niveles que la llevaron a rozar los US$5 billones de valuación tan recientemente como el 3 de noviembre, según Dow Jones Market Data.
Una parte del retroceso de Nvidia —incluida la caída del 2,6% en la sesión del martes— responde a la idea de que el impulso de Alphabet en IA podría quitarle cuota a la empresa que domina con amplitud el mercado de chips. Esa preocupación se intensificó el lunes con un informe de The Information que asegura que Meta (META +3,78%) está interesada en usar las unidades tensoriales de Google (TPUs) en sus centros de datos.
El aparente “regreso” de Alphabet en la carrera de la IA, con sus TPUs y sus modelos Gemini mejorados, tiene a algunos inversores “petrificados de que Alphabet termine ganando la guerra de la IA”, escribió en una nota Ben Reitzes, analista de Melius.
Pero Stacy Rasgon, analista de Bernstein, afirma que el mercado se está enfocando demasiado en la pregunta equivocada: si las GPU de Nvidia ganarán frente a las TPUs de Alphabet —chips ASIC desarrollados junto con Broadcom (AVGO +1,87%) y diseñados para tareas específicas.
Las TPUs de Google “son el único programa ASIC realmente exitoso, y ciertamente el único que ha alcanzado escala”, señaló Rasgon. Aun así, asegura que el tema central de toda la industria es la escasez de capacidad de cómputo.
“Si acaso, el posible giro de Meta hacia las TPUs de Google implica simplemente un intento de asegurar capacidad adicional de cómputo”, explicó Rasgon.
Meta ya anticipó que su capex crecerá “notablemente más” en 2026 respecto a 2025, a medida que acelera su ofensiva en inteligencia artificial.
Rasgon también mencionó a otros actores como OpenAI, que están adoptando un enfoque diversificado para asegurarse chips de AMD (–4,15%) y Broadcom, algo que “no ha frenado en lo más mínimo a Nvidia, dada la magnitud de la demanda de cómputo”.
Además, recordó que el CEO de Nvidia, Jensen Huang, reveló el mes pasado que la compañía tiene visibilidad sobre US$500.000 millones en ingresos provenientes de sus plataformas Blackwell y Rubin hacia 2026, parte de los cuales ya han sido despachados.

