SANTIAGO.- La denominada mega elección que vivió Chile este fin de semana le dejó poco y nada que celebrar a la coalición oficialista Chile Vamos, que lidera Sebastián Piñera.
El sector conservador del país registró un importante derrota en dos de los principales comicios que se disputaron esta inédita doble jornada electoral: la gobernación de la Región Metropolitana y la que es quizás la más Dolors, la Convención Constituyente.
Con el 28, 46% de las meses electorales escrutadas, el Servicio Electoral reveló que la carrera para gobernar la Región Metropolitana, que alberga a la capital, es liderada por el candidato de centroderecha, Claudio Orrego (24%) y la aspirante de izquierda, Karina Olivia (22%), quienes, de mantenerse este resultado, pasarían a la segunda vuelta en junio.
Presidente Piñera: «La ciudadanía nos ha enviado un claro y fuerte mensaje al gobierno y también a todas las fuerzas políticas tradicionales. No estamos sintonizando adecuadamente con las demandas y anhelos de la ciudadanía» https://t.co/uevyl7Q7lY pic.twitter.com/GnenEraNBE
— La Tercera (@latercera) May 17, 2021
La favorita de la centro derecha, la candidata Catalina Parot, y el derechista Rojo Edwards, tienen 16 y 7% respectivamente, quedando sin posibilidades de continuar la disputa.
Esta gobernación era vista por algunos analistas como una previa a la elección presidencial que se disputará en noviembre en el país, debido a la diversidad y cantidad de gente que vive en Santiago, lo que deja en muy mal pie a los precandidatos conservadores.
Los comicios son la continuación del plebiscito del 25 de octubre de 2020 en el que los chilenos eligieron por casi un 80 por ciento redactor una nueva Constitución que reemplace la vigente, heredada de la dictadura de Augusto Pinochet, señalada como el origen de la desigualdad social que generó las masivas protestas que estallaron el 18 de octubre de 2019.
Los chilenos tuvieron que elegir entre 1.373 candidatos para integrar la Convención Constitucional, entre ellos actores, escritores, profesores, activistas sociales, abogados y también políticos tradicionales.
El golpe bajo de la derecha lo sufrió en dicha Convención, debido a que el pacto no alcanzó a juntar un tercio de la asamblea, es decir, 52 escaños.
La Convención Constituyente, que comenzará a funcionar este 2021, y que escribirá la nueva Carta Magna de china estable que cada norma deberá ser aprobada por dos tercios de los 155 miembros de la asamblea, razón por la cual es de votar importancia para las fuerzas políticas obtener el preciado tercio.
Nunca antes la ciudadanía chilena había tenido la oportunidad de participar en la redacción y votar por una nueva Constitución, la que, según diversos sondeos, esperan que les garantice varios derechos sociales, como el acceso a la salud, la vivienda o la educación.

