IDLIB.- El enviado especial de la ONU para Siria, Geir Pedersen, expresó la esperanza de que la cooperación de Rusia y Turquía ayude a normalizar la situación en la zona de distensión de Idlib, la cual en la actualidad atraviesa una situación realmente grave.
«Espero discutir la situación en Idlib, que es muy difícil y espero que la cooperación entre Rusia y Turquía ayude a estabilizarla», confirmó Pedersen antes de reunirse con el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.
El pasado mes de septiembre, Vladímir Putin y Recep Tayyip Erdogan, presidentes de Rusia y Turquía respectivamente, firmaron en la ciudad rusa de Sochi un memorándum el cual prometía solucionar la situación en la zona donde se fueron trasladando los grupos derrotados en la lucha contra el Gobierno sirio que se negaron a deponer las armas.
En la zona en cuestión hay más de una docena de grupos armados, donde la mayoría son la alianza de grupos rebeldes proturcos del Frente de Liberación Nacional y el grupo terrorista Frente al Nusra.
El acuerdo de Sochi establecía una zona desmilitarizada de 15 a 20 kilómetros en la línea de separación entre la oposición armada y las tropas sirias, libre de terroristas, sin armamento pesado en manos de opositores, y controlada por las tropas turcas y la policía militar rusa.

