MUNDO.— Funcionarios de Asia y Europa reaccionaron con una mezcla de alivio, cautela y algo de burla ante la decisión del presidente de EE. UU., Donald Trump, de pausar por 90 días el aumento de aranceles para decenas de socios comerciales.
Algunos países —como Vietnam, que enfrentaba un gravamen del 46%, y Japón, con un recargo del 24%— avanzan en sus gestiones para que la tregua se vuelva permanente. Corea del Sur celebró la prórroga y dijo que le dará tiempo a sus industrias locales para minimizar las disrupciones, mientras que Tailandia aseguró que seguirá trabajando para equilibrar su balanza comercial con EE. UU.
El Diario del Pueblo, medio portavoz del Partido Comunista Chino, publicó un comentario en el que instó a EE. UU. a cancelar sus aranceles unilaterales y destacó los beneficios de unas relaciones económicas y comerciales de “ganar-ganar”. Trump, sin embargo, volvió a aumentar los aranceles a las importaciones chinas hasta un 125%, después de que Pekín anunciara planes para aplicar un gravamen del 84% a productos estadounidenses a partir del jueves.
En Bruselas, la Unión Europea decidió postergar por 90 días la implementación de sus aranceles de represalia contra EE. UU., en respuesta a los aranceles del 25% impuestos por Trump el mes pasado sobre exportaciones de acero y aluminio del bloque. La reducción repentina del arancel recíproco aplicado a decenas de economías llevó la tasa para la UE del 20% al 10%.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, declaró que quiere dar una oportunidad a las negociaciones con EE. UU.
El viceprimer ministro de Vietnam, Ho Duc Phoc, se reunió con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, en Washington y acordaron comenzar negociaciones para un acuerdo comercial “recíproco”, según una publicación en el sitio web del gobierno. Las acciones vietnamitas subieron en las primeras operaciones del jueves.
Japón seguirá presionando a Trump para que revise sus medidas arancelarias, según el representante comercial Ryosei Akazawa. “No hay cambios en la política de Japón”, afirmó el jueves el ministro de Revitalización Económica.
Negociaciones en curso
El primer ministro de Australia, Anthony Albanese —de centroizquierda y en plena campaña para las elecciones del 3 de mayo— calificó la política arancelaria de Trump como un “acto de autolesión” que perjudica la economía estadounidense, razón por la cual, dijo, el presidente habría optado por una pausa.
Los aranceles a los pingüinos
Albanese también ironizó sobre algunas decisiones arancelarias de EE. UU., como la imposición de gravámenes a las importaciones desde las islas Heard y McDonald, un territorio australiano prácticamente deshabitado en el que viven pingüinos.
“No estoy seguro de qué comercian”, dijo en tono sarcástico sobre las islas antárticas, aunque añadió en tono más serio: “Vivimos en un mundo muy incierto”.
En una entrevista radial, Albanese señaló que Australia no aplica aranceles a productos estadounidenses, por lo que Washington debería hacer lo mismo con los productos australianos, “porque eso es lo que establece nuestro acuerdo de libre comercio”.
India no esperará hasta el último momento para alcanzar un acuerdo y usará los 90 días para definir los contornos de un pacto comercial, dijo un funcionario del gobierno que pidió no ser identificado porque los planes aún no son públicos. Para Nueva Delhi, EE. UU. es un socio más confiable que China y se mantiene alerta ante un posible “dumping” de productos chinos.
Marcha atrás
El giro de Trump se produjo unas 13 horas después de que entraran en vigor altos aranceles a productos de 56 países y la Unión Europea, lo que provocó turbulencias en los mercados y temores de recesión. El presidente enfrentó una fuerte presión por parte de empresarios e inversores para revertir la medida.
Según un funcionario de la Casa Blanca, los países que fueron alcanzados por los aranceles recíprocos más altos que entraron en vigor el miércoles volverán a tributar el 10% original que ya se aplicaba a otras naciones, con la excepción de China.
“La decisión de pausar puede evaluarse positivamente, ya que nos da espacio para minimizar el impacto en nuestras industrias mientras continúan las negociaciones arancelarias con EE. UU.”, dijo en Washington el ministro de Comercio surcoreano, Cheong Inkyo, según citó Yonhap News.
El viceprimer ministro y ministro de Finanzas de Tailandia, Pichai Chunhavajira, declaró a la prensa que la pausa brinda tiempo para mantener conversaciones beneficiosas para ambas partes. Dijo que no le preocupa demasiado el arancel del 10%, siempre y cuando otros países reciban el mismo trato.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, declaró que en los próximos días mantendrá conversaciones con funcionarios de Japón, Vietnam, India y Corea del Sur. Las economías de la región aún enfrentan un arancel del 25% sobre automóviles, autopartes, acero y aluminio, mientras que otros productos siguen gravados con una tasa plana del 10%.
Propuestas alternativas
Otros líderes también presentaron sus propias propuestas. El presidente de Taiwán, Lai Ching-te, afirmó que su gobierno podría eliminar los aranceles a productos estadounidenses si Washington hace lo mismo, en un nuevo gesto por parte de la isla autónoma que busca complacer a su principal respaldo militar.
“Aunque Taiwán ya mantiene aranceles bajos, con una tasa nominal promedio del 6%, estamos dispuestos a reducirla a cero sobre la base de la reciprocidad con EE. UU.”, escribió Lai en una columna de opinión para Bloomberg este jueves. Trump impuso un arancel del 32% a los productos taiwaneses —excepto semiconductores— como parte de su evento “Día de la Liberación”.
El primer ministro de Nueva Zelanda, Christopher Luxon, propuso la formación de un bloque comercial basado en normas como respuesta a los aranceles de Trump. Dijo que el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífica (CPTPP), un acuerdo de libre comercio entre 12 países —incluidos Nueva Zelanda, Japón, Canadá y Reino Unido— podría servir como base para un acuerdo más amplio con la UE que busque “promover el libre comercio como camino hacia la prosperidad”.

