BOGOTÁ.- Tras el éxito del paro nacional del jueves 21 de noviembre, la actualidad del viernes en la capital colombiana estuvo marcada por saqueos y vandalismo, sobre todo en los barrios del sur de la ciudad. Duque decidió aplicar mano dura:
“Hace unos minutos, como comandante supremos de las fuerzas militares y de la policía, y en coordinación con el alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, se ha decretado el toque de queda para las localidades de Kennedy, Ciudad Bolivar y Bosa a partir de las ocho de la noche. Y para toda la capital a partir de las nueve de la noche”.
El mandatario denunció que la protesta ha sido utilizada para sembrar el caos y que “politiqueros” la quieren usar para su beneficio personal, en un claro mensaje al opositor Gustavo Pero quien a llamado a la ciudadanía a no dejarse amedrentar.
Durante la noche del viernes se desató el pánico colectivo por las redes sociales con denuncias desmentidas por las autoridades de supuestos saqueos a condominios residenciales en diferentes sectores de Bogotá por grupos de vándalos desacatando el toque de queda.
Por otra parte, en el municipio de Santander de Quilichao, en el Cauca, tres policías murieron y siete más resultaron heridos el viernes en la noche en un ataque con explosivos contra un cuartel de la fuerza armada, informó la Policía Nacional.
Las autoridades no atribuyeron de inmediato a ningún grupo la responsabilidad del que calificaron como un “ataque terrorista” en un conflictiva región montañosa en donde operan las disidencias de las Farc, la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y bandas criminales que se disputan el control territorial del área estratégica para el narcotráfico.
El mandatario hizo un llamado a un gran diálogo social, que debería comenzar la próxima semana.

