LONDRES.— La gira de regreso de Oasis podría sumar presión al repunte de la inflación en el Reino Unido, complicando un panorama ya difícil que divide al Banco de Inglaterra (BOE).
Según economistas, los conciertos con entradas agotadas de la banda britpop este mes podrían elevar la inflación general hasta en cuatro puntos básicos si coinciden con las fechas en que la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS) recopila sus datos.
Un salto en el índice de precios al consumidor sería inoportuno de cara a un otoño crucial para el BOE, que debe decidir si continúa bajando las tasas de interés pese al repunte de los precios. La situación recuerda a la gira británica de Taylor Swift del año pasado, cuando algunos analistas sostuvieron que impulsó la inflación en servicios, principalmente al encarecer los precios hoteleros.
No obstante, el impacto sería temporal y se limitaría a los datos de julio y agosto, ya que la gira se trasladará a Norteamérica en septiembre antes de volver a Londres, mucho después de las posibles fechas de relevamiento.
La reunión de Oasis desató una carrera por ver a la banda más exitosa de la era britpop de los años 90, con fans pagando cientos de libras por entradas, mientras canciones como Live Forever, Wonderwall y Don’t Look Back in Anger volvieron a entrar en las listas de singles británicas. Los hermanos Noel y Liam Gallagher —célebres por sus peleas— no actuaban juntos desde 2009.
El efecto del concierto de hoy en Edimburgo podría amplificarse al coincidir con el festival Fringe, que ocupa la capital escocesa durante todo el mes. TD Securities estimó que la inflación general podría aumentar como máximo cuatro puntos básicos, con datos que muestran que los precios hoteleros reservados con un día de antelación al concierto del 8 de agosto eran un 65% más altos interanual para hoteles de tres estrellas y un 50% superiores en los de cuatro estrellas.
Capital Economics también señaló un posible efecto de uno de los conciertos de la banda en Manchester, celebrado en julio un día después de una posible fecha de recolección de datos. La consultora indicó que existe “quizás una mayor probabilidad de impacto con los conciertos de Oasis” que con la gira de Swift.
“El Banco podrá cuantificarlo e ignorarlo como un efecto puntual que no se repetirá”, dijo Paul Dales, economista jefe para el Reino Unido de Capital Economics. “Sin embargo, en el margen, podría dar más argumentos a quienes en el Comité de Política Monetaria quieren recortar las tasas más lentamente porque temen que la inflación se mantenga demasiado alta durante demasiado tiempo. En caso de duda, podrían preferir esperar”.
Aunque la semana pasada los responsables del BOE recortaron las tasas de interés en un cuarto de punto, los funcionarios se muestran más cautelosos con las presiones inflacionarias. Les preocupa especialmente si generan efectos de segunda ronda a medida que los trabajadores intentan recuperar poder adquisitivo. El martes, la ONS informó que el crecimiento salarial en el sector privado, excluyendo bonos, se moderó levemente al 4,8% en junio desde el 4,9%.
El banco central ahora prevé que la inflación alcance un máximo del 4% en septiembre, impulsada por un alza de los precios de los alimentos mayor a la prevista.
James Rossiter, jefe de estrategia macro global en TD Securities, señaló que los conciertos de Oasis y el festival Fringe “ponen una enorme presión alcista sobre los precios hoteleros en Edimburgo”.
“Es importante destacar que Edimburgo tiene un peso reducido en el índice hotelero del IPC”, dijo Rossiter. “Aun así, si los precios se mantienen en estos niveles, esto podría aumentar temporalmente la inflación general del Reino Unido en unos 3-4 puntos básicos en agosto”.
La ONS ha ajustado su metodología para recoger precios hoteleros tras la volatilidad reciente causada por picos de demanda. En lugar de basarse en cotizaciones de un solo día, ahora toma registros en distintos momentos del mes.
Barclays estima que los fans esperan gastar más de 1.000 millones de libras (1.300 millones de dólares) en la gira de Oasis, un promedio de 766 libras por persona. Sin embargo, los economistas creen que eventos de este tipo difícilmente impulsen de forma relevante la economía, ya que los asistentes suelen compensar ese gasto reduciendo consumo en otras áreas.

