HAIFA.- Finalmente retirarán la obra de arte en la que Ronald McDonald representa a Jesucristo en la cruz, informó ayer jueves la alcaldesa de la ciudad, Einat Kalisch-Rotem. La regresarán de inmediato a Finlandia, su país de origen.
La decisión se tomó a raíz de las protestas violentas que se produjeron en las afueras del Museo, donde la minoría árabe cristiana de Israel manifestó su descontento al afirmar que la escultura es un insulto a la religión y lanzaron cócteles molotov y piedras a la policía.
El director del museo, Nissim Tal, se resistió a esta idea en un principio: «Si eliminamos el arte, al día siguiente tendremos políticos que nos exigirán que eliminemos otras cosas y terminaremos solo con coloridas fotos de flores en el museo», expresó y explicó que de todas maneras respeta las opiniones, por eso colgaría una cortina en la entrada de la exhibición junto a un cartel que aclare que la obra no tiene el fin de ofender.
«Si esta obra estuviese dirigida contra los no cristianos, el mundo se pondría en contra», afirmó Wadie Abu Nassar, asesora de líderes de la iglesia que denunció el hecho y reclamó el retiro de la pieza ya que era ofensiva para la minoría que vive en este territorio. La ministra de Cultura israelí, Miri Regev, apoyó las palabras de la denunciante e insistió en que es necesario retirar todas las obras arte «irrespetuosas», no solo esta.


