ROMA.- En vísperas de Navidad, el ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, se refirió al cierre de fronteras que impuso en su nación, se manifestó orgulloso y aseguró que este tipo de políticas, egoístas, racistas y fascistas, salvan vidas.
«Estoy orgulloso de haber reducido las salidas, los desembarcos y el número de muertos. Mi objetivo es que esos niños, hombres y mujeres no tengan que huir por desierto y por mar, y tengan un futuro en sus países de origen», afirmó en concreto el funcionario en una transmisión en directo y agregó: «Estoy contento porque las políticas egoístas, racistas y fascistas salvan vidas».
La decisión de cerrar los puertos a los inmigrantes rescatados en el Mediterráneo se tomó a fin de impedir la entrada de traficantes de personas al país y solo permitir que ingresen aquellos que tienen derecho real. Salvini descartó que se tratara de una acción nazi y afirmó que se trata de algo justo.
Este mismo lunes el ministerio del Interior de Italia publicó los datos de la llegada de inmigrantes al país: las políticas de Salvini lograron diminuir un 87,85% la llegada de inmigrantes al país respecto al 2017.

