FINANZAS.— Los mercados globales comenzaron la semana en modo cautela, con el petróleo al alza y las acciones mostrando comportamientos mixtos, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtiera que desatará el “infierno” sobre Irán si no reabre el estrecho de Ormuz antes de su plazo límite.
El crudo reaccionó de inmediato ante el riesgo de disrupciones en la oferta. El Brent llegó a subir 1,2% hasta los u$s 110,29 por barril, aunque luego moderó las ganancias. La amenaza de ataques sobre infraestructura clave —incluidas plantas eléctricas y puentes— elevó la preocupación del mercado ante posibles represalias iraníes sobre activos energéticos en el Golfo.
“El mercado está claramente nervioso”, explicó Sim Moh Siong, estratega de divisas en OCBC. “Hemos visto estos plazos extenderse antes, y es difícil saber si este será definitivo o volverá a postergarse”, señaló.
Sin embargo, parte de esa tensión se alivió tras un reporte de Axios que indicó que Estados Unidos, Irán y mediadores regionales discuten un posible alto el fuego de 45 días, lo que podría derivar en un acuerdo permanente. La noticia introdujo una cuota de optimismo en un contexto dominado por la incertidumbre.
En ese escenario, los mercados accionarios mostraron señales dispares. Los futuros del S&P 500 operaban con leves caídas del 0,1%, mientras que en Asia las bolsas registraban avances: el índice MSCI Asia-Pacífico (ex Japón) subía 0,4%, el Nikkei japonés ganaba 0,6% y el Kospi de Corea del Sur avanzaba 1,4%.
La reacción relativamente contenida de las acciones sorprendió a algunos analistas. “Es llamativo lo bien que están operando los mercados asiáticos pese al riesgo de una escalada inminente”, señaló Mark Matthews, jefe de research para Asia en Julius Baer. Según explicó, el mercado parece apostar a dos escenarios: una resolución relativamente rápida del conflicto o, en su defecto, que el impacto negativo sea compensado por estímulos fiscales, como ocurrió durante la pandemia.
En paralelo, el mercado prácticamente ignoró el anuncio de la OPEC+ de aumentar la producción en 206.000 barriles diarios desde mayo. La medida fue considerada insuficiente frente a las disrupciones generadas por el cierre del estrecho de Ormuz y los daños en infraestructura energética en varios países productores.
En Estados Unidos, los últimos datos laborales agregaron complejidad al panorama. El empleo no agrícola creció en 178.000 puestos en marzo, superando expectativas y marcando el mayor aumento en más de un año, mientras que la tasa de desempleo cayó al 4,3%.
Este dato complica la hoja de ruta de la Reserva Federal, que deberá definir su política monetaria a fines de abril. Aun así, el mercado descuenta que no habrá movimientos en tasas hasta al menos septiembre de 2027, según las expectativas implícitas en derivados.
En el mercado de bonos, el rendimiento del Treasury a 10 años subió levemente a 4,35%, mientras que en Japón la tasa de los bonos soberanos alcanzó su nivel más alto en más de dos décadas, reflejando crecientes presiones inflacionarias.
En divisas, el índice dólar cedía 0,1%, mientras que el yen se mantenía estable. El oro, activo refugio, caía 0,5% hasta los u$s 4.653, mientras que las criptomonedas mostraban avances: el bitcoin subía 1,9% hasta los u$s 68.886 y el ether avanzaba 2,6%.
Con un mercado pendiente de cada titular y un deadline que se acerca, el foco sigue puesto en el estrecho de Ormuz. La definición de ese frente será clave para determinar si el actual escenario deriva en una escalada mayor o en una descompresión que devuelva algo de estabilidad a los activos globales.

