WASHINGTON— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este martes que instó al presidente chino, Xi Jinping, a aumentar el ritmo y el volumen de las compras agrícolas a EE.UU., y aseguró que Beijing “más o menos aceptó” hacerlo.
“Creo que los va a sorprender para bien”, dijo Trump a periodistas durante el vuelo hacia Florida. “Le dije: ‘Quisiera que compren un poco más rápido, quisiera que compren un poco más’. Y él más o menos estuvo de acuerdo”.
Trump y Xi mantuvieron el lunes una llamada telefónica de una hora en la que discutieron comercio y las crecientes tensiones entre China y Japón por Taiwán. Trump también habló con la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, para informarle sobre la conversación, y describió ese intercambio como “excelente”.
“Creo que esa parte del mundo está bien”, afirmó.
Escalada diplomática entre China y Japón
China y Japón están envueltos en un conflicto diplomático desde que Takaichi dijo a principios de mes que un eventual ataque chino a Taiwán podría llevar a una respuesta militar de Tokio. Beijing considera a la isla como parte de su territorio y rechazó la declaración, exigiendo una retractación formal.
Desde entonces, China emitió una advertencia de no viajar a Japón, suspendió la proyección de ciertas películas japonesas y prohibió la importación de mariscos provenientes de ese país. Ambos gobiernos han intensificado ejercicios militares: Beijing anunció patrullas en el mar de China Oriental, mientras que Tokio planea desplegar misiles en zonas cercanas a Taiwán.
Washington busca mediar mientras avanza la agenda comercial
Los esfuerzos de Trump por calmar el conflicto asiático coinciden con negociaciones sensibles entre Washington y Beijing para implementar los puntos centrales de la tregua acordada durante el encuentro bilateral del mes pasado en Corea del Sur.
Ambas naciones buscan cerrar antes de fin de mes los términos de las “licencias generales” que China prometió otorgar para exportaciones hacia EE.UU. de tierras raras y minerales críticos, un insumo estratégico para la industria estadounidense.
Trump también intenta acelerar las compras chinas de soja estadounidense, luego de un “boicot tácito” durante gran parte del año en represalia por los aranceles ampliados que impuso su administración.
Un reequilibrio en las tensiones comerciales
El renovado impulso de la Casa Blanca apunta a estabilizar la relación bilateral tras meses de fricciones comerciales. Las compras agrícolas son un pilar clave de cualquier deshielo, tanto por su impacto en los productores estadounidenses como por su valor simbólico en los acuerdos entre ambas potencias.
Trump no ofreció detalles sobre los compromisos específicos asumidos por Xi, pero insistió en que la respuesta de Beijing fue positiva.

